Caín y Abel, Rómulo y Remo, Hansel y Gretel…son solo algunos de los muchos ejemplos que encontramos tanto en la historia como en la literatura para explicar moralejas y enseñanzas. Esto es; las relaciones entre hermanos siempre han jugado un papel muy importante a la hora de transmitir valores. No en vano tampoco, casi siempre en estas interacciones hallamos “al bueno y al malo”, al que enseña y al que aprende… En definitiva; dos individuos, salidos de una misma madre, diferentes y únicos pero lo más importante; con un lazo que compartir; el familiar.




