Discriminación y violencia en Burger King de centro histórico de Ciudad de México

El pasado domingo acompañé a mi madre al centro de la ciudad de México para que ella pudiera escuchar sus oficios religiosos. Mientras que la esperaba decidí ir al Samborn’s de Madero para leer alguna revista. Como se sabe, en ese mismo caminador se encuentra también un Burger King. Al pasar por éste decidí detenerme a comprar algunas hamburguesas para llevar a casa. Así que entré, pedí mis hamburguesas, me las entregaron y acudí a la salida tranquilamente. Cuando me encontraba justamente en la salida, ante lo dramática de la situación, pude ver como el policía de seguridad de dicho establecimiento llevaba empujando violentamente a un muchacho que por sus características se podía asumir que es una persona que está obligada socialmente a vivir permanentemente en la calle. Mientras que el policía echaba al joven a empujones del establecimiento, sin que éste opusiera resistencia alguna, lo humillaba verbalmente diciéndole cosas tales como “no quiero ver gente como tú en mi establecimiento”.

 

. Mientras que la esperaba decidí ir al Samborn’s de Madero para leer alguna revista. Como se sabe, en ese mismo caminador se encuentra también un Burger King. Al pasar por éste decidí detenerme a comprar algunas hamburguesas para llevar a casa. Así que entré, pedí mis hamburguesas, me las entregaron y acudí a la salida tranquilamente. Cuando me encontraba justamente en la salida, ante lo dramática de la situación, pude ver como el policía de seguridad de dicho establecimiento llevaba empujando violentamente a un muchacho que por sus características se podía asumir que es una persona que está obligada socialmente a vivir permanentemente en la calle. Mientras que el policía echaba al joven a empujones del establecimiento, sin que éste opusiera resistencia alguna, lo humillaba verbalmente diciéndole cosas tales como “no quiero ver gente como tú en mi establecimiento”.
Yo que nunca he podido pasar por alto que las personas sean tratadas de esa forma le señalé al policía que bajo ninguna circunstancia podía tratar así a ese muchacho o cualquier otra persona. En ese momento el policía soltó al muchacho para volverse violentamente contra mí y comenzar a increparme qué quién era yo para decirle lo que podía o no podía hacer. De inmediato le dije mi nombre y añadí que era un ciudadano a quien preocupaban todos los asuntos sociales y que la discriminación que estaba practicando contra el muchacho era un asunto social que sí era de mi incumbencia. Le pedí que me diera su nombre para poder realizar una queja ante las instancias correspondientes por su comportamiento. Me señaló desdeñosamente que no le importaba lo que yo hiciera y que no me daría su nombre. Ante esta situación le señalé que entonces era necesario que llamara a su jefe para que yo le reportara la situación e interpusiera una queja por lo que acaba de acontecer. El policía optó por señalarme nuevamente que no me daría su nombre y que tampoco llamaría a ningún jefe porque no lo tenía. Se dio la media vuelta y se introdujo al interior de la tienda. Ante esta situación yo opté por seguir al policía mientras que le pedía insistentemente que llamara a su jefe. Éste optó por huir por diversos lugares del establecimiento exigiéndome una y otra vez que me fuera y que lo dejara trabajar.

Naturalmente esta situación comenzó a llamar la atención de las personas incluyendo la atención del personal del establecimiento. La primera persona en arribar a donde me encontraba con el policía fue la misma persona que me había cobrado las hamburguesas. La actitud adoptaba por el cajero de nombre Enrique Romero fue violenta y desafiante al exigirme que me saliera del establecimiento y que dejara de escandalizar. La agresión de esta persona llegó al grado de empujarme con el hombro y exigirme que saliéramos a la calle para arreglar el asunto a golpes. Afortunadamente para ese momento ya había llegado, un jovencito, quien afirmó ser el jefe en turno y le pidió al señor Enrique, una y otra vez, que contuviera su actitud. De no ser por la intervención de este joven posiblemente el señor Enrique Romero habría comenzado a golpearme debido el estado fuerte de excitación en el que se encontraba.

Una vez que llegó el jovencito Alan González, quien afirmó ser el jefe en turno, y después de exigirle al empleado Enrique Romero que se alejara de mí, procedí a explicarle el trato inhumano que su personal de seguridad había dado al joven en situación de calle. Lamentablemente éste joven y el policía comenzaron a argumentar que “es política de la empresa no dejar pasar personas como esas” porque muchas veces entran a pedir dinero a los clientes, a sacar comida de los botes de basura y hasta robar a los clientes. Naturalmente le explique a ambos, Alan González, el encargado de la sucursal y Luis Fernando Miranda, el policía que discriminó y agredió violentamente al muchacho, que bajo ninguna circunstancia podían dar ese trato a un ser humano. Le expliqué que su argumento de lo que las personas pueden llegar a hacer no tiene ningún fundamento puesto que él estaba suponiendo de antemano, antes de que las personas realmente hagan algo, que hay que castigar a las personas por lo que podrían hacer y no por lo que realmente éstas han hecho. Le indiqué a ambos que en caso de que alguna persona cometa un delito dentro de su establecimiento es necesario que se reporte a las autoridades oficiales correspondientes, pero que de ninguna manera su personal de seguridad podía tomarse atribuciones que no le correspondían y mucho menos agredir física y verbalmente a una persona tan sólo por su apariencia.

Lamentablemente, Alan Gónzalez y Luis Fernando Miranda fueron incapaces de reconocer que no se puede tratar a las personas de una u otra forma por su apariencia. Tampoco fueron capaces de entender y reconocer que para poder proceder contra una persona, únicamente en el caso de que ésta haya cometido una falta administrativa o, aún peor, que haya cometido un delito, es obligatorio utilizar los protocolos adecuados y no el tipo de acciones ejercidas por Luis Fernando Miranda. En lugar de ello Alan González y Luis Fernando Miranda continuaron argumentando que “era correcto lo que hacían” porque así protegían a los clientes de lo que podría suceder. Incluso entre los distintos argumentos esgrimidos por Alan González se atrevió a señalar que su empresa, Burger King, no era responsable de los actos del guardia de seguridad, Luis Fernando Miranda, porque éste trabajaba para una empresa de seguridad externa que era la que lo mandaba ahí.

Naturalmente tuve que explicarle a Alan González que Burguer King era responsable por las acciones dentro de sus instalaciones ejercidas por parte del personal contratado a otras empresas externas para brindarles servicios administrativos o de seguridad. Todos mis argumentos resultaron inútiles por lo que simplemente terminé pidiéndole a Alan González los nombres de su personal involucrado en dicha situación para que yo pudiera reportarlo a quien yo considerara conveniente. Me dio los nombres de él y el resto de los empleados y únicamente aceptó que la actitud violenta del cajero contra mí había sido sumamente grave pero nunca aceptó el grave caso de discriminación contra el joven en situación de calle.

Hago del conocimiento público lo sucedido en el Burger King que se encuentra en la calle de Madero en la ciudad de México. Así mismo le hago llegar una copia de este escrito a CONAPRED. Le pido, adicionalmente, a quien lea este escrito que lo haga llegar también a quien le sea posible, especialmente si son autoridades del Distrito Federal a quienes podría corresponder tratar un asunto de esta naturaleza.

Como he dicho muchas veces antes existen injusticias eliminables en el corto plazo. La discriminación, sin duda, es una injusticia que es posible eliminar en el corto plazo. Otras injusticias solamente son evitables en el mediano y largo plazo como la pobreza de 52 millones de mexicanos. Pero la discriminación no pertenece a ese tipo de injusticia y sí es posible eliminarla permanentemente en nuestro país.

Manuel Berumen Resendes

UNETE



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