Asuntos de conciencia: Sebelius no está por la vida, y Obama dice que los católicos tienen un año para cambiar su conciencia



 

Para ser breve, me limitaré a comentar dos fotografías: la de esta dama y la de este caballero, empeñados en establecer con inusitadas medidas legales, una cultura de muerte en los Estados Unidos de América.

La señora Sebelius -Health and Human Services Secretary de Obama- tiene de suyo la cara de agrio enfado que tiene aquí. Pueden ver otras fotos en Google, pero las hay peores, en este sentido.

Se diría que está enfadada contra la realidad, contra el mundo, que no se pliega a sus designios, en especial en lo que mira a su voluntad de extensión universal del aborto como derecho sanitario. E incluso, quizá, como servicio humano, si no a la Humanidad, promoviendo, contra la misma FDA, la venta libre de la "píldora del día siguiente" a las pobres dieciseisañeras que quieren abortar, matar, a quien hayan concebido. No parece casual que Sibelius hable de esto como "plan B": si has fallado en evitar la concepción ("plan A"), todavía puedes matar al concebido.

De todos modos, entiendo que su enfado puede ser más bien consigo misma, en la medida en que sabe que eso sólo tiene un "sentido sanitario" -si así se pudiera hablar- para la vida del concebido no nacido, que es su inapelable condena a muerte. Quizá la conciencia de la señora Sebelius (se dice católica) le pone en un serio conflicto y le dice algo que -sin querer- le lleva a agriar el gesto consigo misma.

Lo dicho puede sonar -en oídos sordos para esto- a psicología barata; pero en todo caso no es tan barata. Lo ha dicho ella misma: "My Catholic faith teaches me that all life is sacred, and personally I believe abortion is wrong. However..." [Y aquí, tras el however de turno, viene lo que -al margen de las palabras- defiende con los hechos y lo que a fin de cuentas le pone la cara de vinagre, mala uva, o lo que sea...]

Algunos piensan que para una criatura de raza negra (aunque podría ser de cualquier otra raza) el vientre materno es el lugar más peligroso para ella:

Por otra parte, el señor Obama ofrece en la fotografía de arriba la imagen de un talante personal agresivo y -digamos, simplificando- bastante cabreado y muy poco o nada conciliador, y desde luego casi nada acorde con las fotos que sus agentes de relaciones públicas suelen poner en circulación, en las que se le ve como en proceso de beatificación -o ya de canonización: es un Nobel de la Paz-, en cualquier caso laica, ya sin máscaras de sin concesiones a alguna trascendencia religiosa.

El caso es que Obama está empeñado en decir que el aborto forma parte de los cuidados médicos... Y que eso no tiene que ver con ninguna religión, y que ya está bien de que los obispos hablen defendiendo la vida humana...

Pero el señor Obama -siendo Presidente, y estando en año electoral- está muy enfadado, porque sabe que depende en muy buena parte de los votos de personas que sí tienen alguna religión, o al menos algunos principios religiosos.

Y en concreto, su enfado o cabreo se dirige hacia los católicos, encabezados por el presidente de la conferencia episcopal en NY ( haciendo saber que es “literally unconscionable” el "ObamaCare": a decision by the Obama Administration to continue to demand that sterilization, abortifacients and contraception be included in virtually all health plans") o por el arzobispo de Los Ángeles, celebrando un funeral por la muchedumbre de concebidos no nacidos ( y recordando que "the humanity of the unborn is not a simply a “religious” or Catholic truth, but “a truth of biology, a truth of science.”).

Todas estas autoridades, que abarcan el país entero, entre New York y Los Angeles, han pedido y siguen pidiendo a sus fieles que se opongan con todas sus energías a los planes abortistas de este gobernante que parece querer emular al catastróficamente desaparecido gobernante español llamado Zapatero.

Y el caso es que el señor Obama sabe que son los mismos ciudadanos católicos -y muchos otros cristianos y otros judíos y otros y otros más que tampoco están por matar a los concebidos no nacidos, según les apetezca o les de por ahí (eso quiere decir "pro choice")- que son los que van a depositar sus votos dentro de unos meses.

Y por eso el Señor Obama -tras ser vitoreado por la mortífera industria de Planned Parenthood, a la que ayuda con todas sus energías- está cabreadizo, y ha espetado a quienes no piensan que el embarazo sea una enfermedad, sin más preámbulos, y en el tono que responde a la cara de la foto: "los católicos tienen una año para aprender a violar sus conciencias"

¿Usted, estimado lector que hasta aquí ha llegado: qué haría si fuera / qué hará si es / un católico estadounidense?

-- cabe leer, a propósito de la libertad religiosa y este "ObamaCare":

T. Dolan: ObamaCare and Religious Freedom. How about some respect for Catholics and others who object to treating pregnancy as a disease? 

Y también: HHS delays rule on contraceptive coverage



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Asuntos de conciencia: Sebelius no está por la vida, y Obama dice que los católicos tienen un año para cambiar su conciencia


 

Para ser breve, me limitaré a comentar dos fotografías: la de esta dama y la de este caballero, empeñados en establecer con inusitadas medidas legales, una cultura de muerte en los Estados Unidos de América.

La señora Sebelius -Health and Human Services Secretary de Obama- tiene de suyo la cara de agrio enfado que tiene aquí. Pueden ver otras fotos en Google, pero las hay peores, en este sentido.

Se diría que está enfadada contra la realidad, contra el mundo, que no se pliega a sus designios, en especial en lo que mira a su voluntad de extensión universal del aborto como derecho sanitario. E incluso, quizá, como servicio humano, si no a la Humanidad, promoviendo, contra la misma FDA, la venta libre de la "píldora del día siguiente" a las pobres dieciseisañeras que quieren abortar, matar, a quien hayan concebido. No parece casual que Sibelius hable de esto como "plan B": si has fallado en evitar la concepción ("plan A"), todavía puedes matar al concebido.

De todos modos, entiendo que su enfado puede ser más bien consigo misma, en la medida en que sabe que eso sólo tiene un "sentido sanitario" -si así se pudiera hablar- para la vida del concebido no nacido, que es su inapelable condena a muerte. Quizá la conciencia de la señora Sebelius (se dice católica) le pone en un serio conflicto y le dice algo que -sin querer- le lleva a agriar el gesto consigo misma.

Lo dicho puede sonar -en oídos sordos para esto- a psicología barata; pero en todo caso no es tan barata. Lo ha dicho ella misma: "My Catholic faith teaches me that all life is sacred, and personally I believe abortion is wrong. However..." [Y aquí, tras el however de turno, viene lo que -al margen de las palabras- defiende con los hechos y lo que a fin de cuentas le pone la cara de vinagre, mala uva, o lo que sea...]

Algunos piensan que para una criatura de raza negra (aunque podría ser de cualquier otra raza) el vientre materno es el lugar más peligroso para ella:

Por otra parte, el señor Obama ofrece en la fotografía de arriba la imagen de un talante personal agresivo y -digamos, simplificando- bastante cabreado y muy poco o nada conciliador, y desde luego casi nada acorde con las fotos que sus agentes de relaciones públicas suelen poner en circulación, en las que se le ve como en proceso de beatificación -o ya de canonización: es un Nobel de la Paz-, en cualquier caso laica, ya sin máscaras de sin concesiones a alguna trascendencia religiosa.

El caso es que Obama está empeñado en decir que el aborto forma parte de los cuidados médicos... Y que eso no tiene que ver con ninguna religión, y que ya está bien de que los obispos hablen defendiendo la vida humana...

Pero el señor Obama -siendo Presidente, y estando en año electoral- está muy enfadado, porque sabe que depende en muy buena parte de los votos de personas que sí tienen alguna religión, o al menos algunos principios religiosos.

Y en concreto, su enfado o cabreo se dirige hacia los católicos, encabezados por el presidente de la conferencia episcopal en NY ( haciendo saber que es “literally unconscionable” el "ObamaCare": a decision by the Obama Administration to continue to demand that sterilization, abortifacients and contraception be included in virtually all health plans") o por el arzobispo de Los Ángeles, celebrando un funeral por la muchedumbre de concebidos no nacidos ( y recordando que "the humanity of the unborn is not a simply a “religious” or Catholic truth, but “a truth of biology, a truth of science.”).

Todas estas autoridades, que abarcan el país entero, entre New York y Los Angeles, han pedido y siguen pidiendo a sus fieles que se opongan con todas sus energías a los planes abortistas de este gobernante que parece querer emular al catastróficamente desaparecido gobernante español llamado Zapatero.

Y el caso es que el señor Obama sabe que son los mismos ciudadanos católicos -y muchos otros cristianos y otros judíos y otros y otros más que tampoco están por matar a los concebidos no nacidos, según les apetezca o les de por ahí (eso quiere decir "pro choice")- que son los que van a depositar sus votos dentro de unos meses.

Y por eso el Señor Obama -tras ser vitoreado por la mortífera industria de Planned Parenthood, a la que ayuda con todas sus energías- está cabreadizo, y ha espetado a quienes no piensan que el embarazo sea una enfermedad, sin más preámbulos, y en el tono que responde a la cara de la foto: "los católicos tienen una año para aprender a violar sus conciencias"

¿Usted, estimado lector que hasta aquí ha llegado: qué haría si fuera / qué hará si es / un católico estadounidense?

-- cabe leer, a propósito de la libertad religiosa y este "ObamaCare":

T. Dolan: ObamaCare and Religious Freedom. How about some respect for Catholics and others who object to treating pregnancy as a disease? 

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