EL TAN LLEVADO Y TRAIDO NEOLIBERALISMO
EL TAN LLEVADO Y TRAIDO NEOLIBERALISMO
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Recientemente abrí una cuenta de Twitter y al estar leyendo una serie de mensajes con fuerte contenido de izquierda, pero poco o nulo sustento en el conocimiento de qué es lo que está pasando en materia económica en México y el mundo, pude percatarme que simple y sencillamente se limitan a reproducir frases trilladas que algunos líderes y candidatos lanzan por doquier, a veces en encendidas y vociferantes acusaciones contra lo que gustan denominar “El Sistema Neo-liberal” o simple y sencillamente “El Neoliberalismo”. Pero más allá de lo maniqueo de tales banderas ideológicas, el asunto es que lejos están, ya no digamos de explicar, sino de describir brevemente que es lo que en realidad está pasando. En primer lugar el famoso “Neo-liberalismo” que podemos describir sucintamente como la nula, o casi nula, intervención del Estado en materia económica y la apertura casi total de las fronteras para el libre comercio, no ha sido aplicado en forma total en México ni en parte alguna del mundo. El escritor venezolano Fernando Salas Falcón, crítico de esta doctrina económica define los siguientes puntos que propongo vayamos analizando uno a uno. DE ESTO ESTAMOS HABLANDO. · “Defienden un mercado altamente competitivo. · Aceptan la intervención del Estado en la economía, como arbitro o promovedor de la libre competencia. · Se oponen al acaparamiento y a la especulación. · Se oponen a la formación de monopolios y oligopolios · Se oponen a la fijación compulsiva de salarios por el Estado. · Rechazan la regulación de precios por el Estado, ya que deben fijarse en base a la relación oferta/demanda. · Se oponen a la creación compulsiva de empleo. · Se oponen al gasto público burocrático. · Defienden el libre comercio internacional. · Defienden la libertad de contratación del trabajo y la libre movilidad de los factores de producción.” .- Defienden un mercado altamente competitivo. Más allá de que estemos, o no de acuerdo, con esta propuesta, el hecho real, y hasta donde se alcanza a ver, inevitable, es que los mercados, tanto locales, como mundiales, son altamente competitivos, incluso podríamos decir que ferozmente competitivos porque aquellos países o mercados que no están preparados en todos los aspectos para la competencia abierta están fatalmente destinados a sucumbir. El problema se agrava cuando nos encontramos con la circunstancia de que las reglas internas y externas en los diferentes países y regiones son totalmente distintas. Por citar algunos ejemplos tenemos que Francia es un país excesivamente sobre protector con sus productos agrarios, sus fronteras están cerradas casi al cien por ciento a la importación a alguno de estos productos, los Estados Unidos de Norte América no cantan mal las rancheras en ese sentido, solo que ellos se valen de pretextos “ecológicos” para imponer restricciones ya sea al atún mexicano dizque para proteger a los delfines aunque sus métodos de pesca matan muchos más delfines que los nuestros, a la importación de aguacate o al ingreso de nuestros transportistas pues allá tienen un sindicato del ramo muy poderoso económica y políticamente. A la par tenemos a China, con una mano de obra excesivamente barata, casi podríamos que tienen esclavos, con una moneda muy barata que la hace altamente competitiva pues evidentemente es una forma de financiamiento. Pero aquí, en México, también hemos puesto barreras arancelarias y no arancelarias como castigo a las que los Estados Unidos nos han fijado. Un arancel es el impuesto que se fija con el propósito de aumentar el valor de las mercancías de importación en el mercado receptor, estopara proteger a los productores nacionales o locales de la competencia externa. A los productos chinos, ropa y calzado, por ejemplo, también les hemos fijado aranceles. Las barrenas no arancelarias, son trabas y sobre costos que se les imponen a las mercancías extranjeras, solo que no tienen el carácter de impuestos. Así las cosas, muy a pesar de a gran cantidad de acuerdos de libre comercio que tenemos con casi medio planeta, México también ha adoptado medidas proteccionistas, lo que necesariamente conlleva una decidida intervención del Estado en materia económica y no deja alas llamadas fuerzas del mercado (oferta y demanda) actuar con una libertad del cien por ciento. .-Aceptan la intervención del Estado en la economía, como arbitro o promovedor de la libre competencia. Sí, naturalmente que esto opera, mas también hasta cierto punto, porque en ocasiones, el Estado más que fungir como un árbitro, lo hace como un juez, como en materia de telecomunicaciones dictando cuáles alianzas estratégicas entre privados proceden y cuáles no. Aquí, por ejemplo, tampoco permitimos a las líneas aéreas extranjeras prestar el servicio de “cabotaje”, es decir, los vuelos internos en la República Mexicana lo que de facto, nos entrega un monopolio, muy caro e ineficaz por cierto, por parte de Aeroméxico. En esto, el susodicho “Neo-liberalismo” nomás no se ve por ningún lado. Y a nivel micro, podemos observar que en la Ciudad de México, un mini súper, un OXXO o Super 7, ya no digamos Cherdrawi o Wallamart, no pueden establecerse a menos de 500 metros de distancia de un mercado público para no afectar a los locatarios, que, tienen rentas y costos de mantenimiento altamente subsidiados por el estado y no siempre reflejan esos beneficios hacia el consumidor final. .- Se oponen al acaparamiento y a la especulación. Cómo me gustaría que esto fuese real en México, tenemos, de hecho, un monopolio que acapara el maíz para la producción de un alimento básico para el pueblo mexicano, la tortilla, esto a cargo de un señor llamado Roberto González con su grupo Maseca, hay muchas tortillerías, sí, pero la masa de maíz, su materia prima, vía múltiples intermediarios, proviene dela misma fuente, Maseca. .- Se oponen a la formación de monopolios y oligopolios En materia de telefonía, contamos con varias compañías que prestan el servicio, pero todas ellas dependen de los servicios de interconexión que proporciona el Sr. Carlos Slim con sus empresas, América Móvil y Telmex. Aquí también vuelve a relucir el caso del monopolio de Aeroméxico, ya ni hablar de los monopolios, excesivamente costosos en todos los sentidos, de PEMEX y la CFE. Tampoco veo por aquí neo liberalismo alguno. · Se oponen a la fijación compulsiva de salarios por el Estado. En México contamos con la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos que encuentra su fundamento legal y social en el Artículo 123 Apartado “A”, Fracción VI, Párrafo Tercero de nuestra Carta Magna y en el artículo 94 de la Ley Federal del Trabajo. Habrá quienes digan que el salario mínimo no sirve mas que para calcular multas y recargos y que no opera en absoluto, pero el caso es que hasta contamos con cuatro zonas geográficas en la República Mexicana para calcularlo y son muchos millones de trabajadores los que perciben esos salarios y con base a estos cotizan el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). .-Rechazan la regulación de precios por el Estado, ya que deben fijarse en base a la relación oferta/demanda. Contamos con comisiones reguladoras de precios en gran cantidad de materias: Telefonía, telefonía móvil, intereses y comisiones interbancarios, precios mínimos de garantía a los productores agropecuarios (por bajos que sean, hay precios mínimos y no están sueltos a las fuerzas del mercado), etcétera. Como que esto no embona muy bien con una política neo liberal. · Se oponen a la creación compulsiva de empleo Esto parece más un enunciado populista que otra cosa, uno de los grandes cocos de los últimos gobiernos en México, si no es que de plano, el principal, es no haber podido incrementar el (PIB) Producto Interno Bruto lo suficiente como para poder generar un millón de empleos anuales que era la meta de campaña. ¿Cómo se van a oponer a la generación de empleos? Aquí tengo que decirlo con toda claridad y franqueza, el punto me parece verdaderamente estúpido, carente de la más elemental lógica y por supuesto, sustento. · Se oponen al gasto público burocrático. De nueva cuenta, me gustaría mucho que este punto fuese una realidad en México y Latinoamérica en general, uno de los graves problemas que tenemos es la discrecionalidad y estupidez con la que gastan nuestros impuestos en las medianas y altas burocracias, en México, Las Cámaras de Diputados y Senadores con todas sus comisiones, sub-comisiones y demás, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y todos los tribunales que de ella dependen, el Tribunal Federal Electoral (TRIFE) con los tribunales electorales de los estados y D.F. El Instituto Federal Electoral (IFE), las llamadas Secretarías de Estado (que según la Constitución lo son “de despacho”) y un largo, interminable y muy oneroso etcétera. · Defienden el libre comercio internacional. Sí, en el discurso y hasta cierto punto, en la práctica, como ya hemos visto, aunque en la medida de nuestra fuerzas y posibilidades, también imponemos barreras tanto arancelarias como no arancelarias. El hecho de que no podamos ponernos nuestros moños igual que Francia o Estados Unidos, no quiere decir que no lo hagamos. Otro ejemplo es los aranceles que habíamos impuesto a productos japoneses (cámaras fotográficas y automóviles) para conseguir que nos abrieran un porcentaje de su enorme mercado de carne de cerdo. .- Defienden la libertad de contratación del trabajo y la libre movilidad de los factores de producción. Mucho me temo que esto tampoco es una realidad en México, de hecho contamos en cada entidad federativa con una “Junta Local de Conciliación y Arbitraje” y otra Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, donde de entrada, el trabajador, `por muy mal que se haya portado el trabajo, lleva todas las de ganar y donde las reglas (Ley Federal del Trabajo) y el árbitro (Juntas) están diseñadas, hechas e implementadas para proteger al trabajador por encima de cualquier argumentación que el empleador, sea micro, pequeño, grande, muy grande o macro, pueda interponer. Aquí debo precisar que como micro empresario, considero esto un grave obstáculo para el desarrollo de cualquier comercio o industria y que habiendo comparecido ante la Junta 02 de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del D.F. Me sentí en total estado de indefensión aunque llevase a una “chucha cuerera en la materia” como abogado. Sirva todo lo anterior para presentar mi conclusión, el “Neo-liberalismo” como doctrina económica, no ha sido aplicado en forma total, ni en México, ni en parte alguna del mundo, pero sirve como un estribillo populista para partidos y candidatos de supuesta izquierda.