El casi Nobel de Economía Javier Milei y el "mejor ministro de Economía de la historia" hablaron desde dos rincones del mundo Uno en la Bolsa de Comercio de Estados Unidos; el otro, desde Tailandia, frente a inversores. Ambos con diagnósticos que ni siquiera coinciden con las cifras oficiales de su propio gobierno —mucho menos con las privadas, las de opositores y las encuestas.




