En este texto transgresor de lo que la lectura lineal y unidimensional intenta ofrecer, hago una interpretación desde una perspectiva que rompe los cánones con los cuales nos han enseñado en la educación tradicional. No es nada de otro mundo, sino una forma de abordar connotativamente los textos. Los textos pueden comprenderse e interpretarse, sin romper lo que desean decir ellos, y recrear significados que permitan hacer de la lectura una polifonía de significados que posibilitan un placer diferente al establecido por el poder hegemónico: encontrar a los personajes y sus acciones, lugares y mensajes explícitos de estos. Pero no, la lectura es un periplo mucho más valioso y placentero que dignifica tanto al creador como al lector a la vez. De allí la trascendencia de esta habilidad o competencia, como la llaman algunos expertos cuando es bien realizada. En fin, un texto de esta tipología puede abordarse desde lo económico, lo psicológico, lo antropológico, lo político, lo estético, entre otras dimensiones del saber y la experiencia.



