Las Juntas de Usuarios deben adoptar un enfoque ambiental en su gestión para que puedan garantizar la sostenibilidad del recurso hídrico, cumplir con la normativa vigente, adaptarse al cambio climático y proteger la salud pública y los ecosistemas. Esta visión permite conservar las fuentes de agua, prevenir la contaminación, promover el uso eficiente y acceder a financiamiento e incentivos como los MERESE Hídricos, fortaleciendo así una gestión integral, equitativa y sostenible del agua en beneficio de las comunidades y del entorno.



