El aprendizaje tradicional en un aula y el autoaprendizaje son dos caras de la misma moneda, dos formas de adquirir conocimientos en cualquier ámbito más o menos especializado. Sin embargo, no son las dos únicas opciones, no se trata de una elección binaria. En medio de las dos posibilidades reside otra que, en cierto modo, toma lo mejor de las otras: los cursos de formación online. Son tan prácticos y populares que, de hecho, encontramos formación en línea en campos laborales que aparentemente no tienen nada que ver con el universo de la red, como la construcción. Podríamos poner cientos de ejemplos, siendo cualquier curso de albañilería de 20 horas online, o de fontanería, electricidad y pintura, ejemplos claros de la cuestión que estamos tratando.




