“cuando salgo de la ducha no puedo tocar absolutamente nada, no quiero infectarme. Es horrible para vestirme, mi madre tiene que ayudarme con la ropa y si me roza algo tengo que volver a ducharme o a lavarme las manos. Si me las lavo, tampoco puedo tocar el grifo porque éste tiene muchos microbios, así que, me cuesta horrores y necesito de la ayuda de alguien o de un paño limpio que me ayude a protegerme sin tener que entrar en contacto con él. ¡¡ ya no le cuento lo que hago para no tocar el suelo!! Mis pies no pueden pisarlo directamente porque eso supondría volver a la limpiarme…”




