Washington ha logrado imponer su agenda por todo el Continente Americano, instalando Gobiernos bajo su influencia neoliberal que siguen las órdenes del Fondo Monetario Internacional. Implementa como estrategias el aislamiento de países, bloqueos económicos, guerras sucias y las transferencias de recursos multimillonarios a las ONG y grupos políticos que promueven la desestabilización y los golpes suaves contra los gobiernos progresistas en la Región Latinoamérica y la brutal campaña mediática que proyectan a través de sus medios comunicacionales al mundo entero, posicionando una matriz de opinión donde se establece que estos países son gobernados por dictadores, con la finalidad de fortalecer y reconstruir la imagen de la derecha latinoamericana, la cual busca retomar el poder en los países estratégicos.



