El mundo sigue con atención y expectativas el proceso chileno, donde el diálogo ha permitido llegar, superando el exigente quorum de los dos tercios, a concordar el Borrador de nueva Constitución, el cual ha pasado a las comisiones de Preámbulo, Armonización y Normas Transitorias, en un ejercicio democrático sin parangón, concluido dentro del tiempo estipulado, pese a la campaña mediática y tergiversadora de las élites que han profitado del sistema neoliberal, por más de 40 años,




