Revolución, Transformación o Evolución. Contexto de las revoluciones industriales.y la educación digital.

La curiosidad y la necesidad se conjugan en la maravilla de la creación. El Hombre   (y aún más las mujeres), mediante esta cualidad inherente, impulsan e integran las percepciones, los pensamientos, las ideas y el razonamiento creativo para superar las barreras que impiden el logro de sus pretensiones y objetivos. En suma, podemos concebir todos los cambios, adaptaciones y transformaciones que los Seres Humanos han desarrollado partiendo de los recursos que la naturaleza le provee y en general, ese resultado se conoce como tecnología.

 

. El Hombre   (y aún más las mujeres), mediante esta cualidad inherente, impulsan e integran las percepciones, los pensamientos, las ideas y el razonamiento creativo para superar las barreras que impiden el logro de sus pretensiones y objetivos. En suma, podemos concebir todos los cambios, adaptaciones y transformaciones que los Seres Humanos han desarrollado partiendo de los recursos que la naturaleza le provee y en general, ese resultado se conoce como tecnología.
Al respecto, se puede definir la tecnología como el conjunto integrado de técnicas, habilidades, métodos y procesos desarrollados y aplicados para la producción de bienes o servicios o en el logro de objetivos, como la investigación científica. Probablemente y en la mayoría de los casos, los nuevos desarrollos tecnológicos resultaron como una curiosidad personal y no necesariamente como el resultado de un estudio profundo y científico, por lo menos en sus primeras etapas.

Los primeros ejemplos de desarrollos tecnológicos están asociados con la mejora o modificación de herramientas o implemento de uso cotidiano y artesanal. Esas mejoras o cambio afectan la forma de hacer y pensar las cosas. La adaptación de los individuos a esos nuevos utensilios y herramientas conllevaron a cambios en el quehacer, facilitando las ocupaciones, aportando mejoras a las condiciones de trabajo y la obtención de insumos con mayor calidad y durabilidad. En general, los impactos inmediatos de los avances tecnológicos son la aplicación de mayor fuerza, a mayor velocidad y con unos resultados de mayor repetibilidad.

En definitiva, los desarrollos tecnológicos han producido transformaciones sociales, culturales y económicas. Así, la Historia Humana ha estado expuesta a los efectos de estas evoluciones, por lo que, los estudiosos le han asignados nombres particulares para ubicarlos en el contexto histórico y asociarlas a hitos específicos que se consideran detonantes de las mismas. Dichos hitos constituyen los factores y variables imprescindibles para identificar las características típicas de dicho momento socio-históricos.

Actualmente, se debe reflexionar sobre los aspectos sociales, culturales y económicos que caracterizan una etapa de una región, o en algunos casos especiales, su efecto a nivel global. Estos períodos se producen a través de un proceso de ruptura de los patrones de vida establecidos. También, los cambios de paradigmas sociales implican transformaciones profundas, ligadas a crisis de adaptación, a la nueva comprensión de las interrelaciones de los ciudadanos. Por lo tanto, las revoluciones tecnológicas siempre han estado presentes y en la actualidad se cuenta con un consenso sobre las últimas cuatro revoluciones industriales y los hitos que han convulsionado la vida de la humanidad a nivel global.

En concreto, los historiadores y estudiosos sociales se refieren a cuatro grandes revoluciones industriales, entre ellas: la primera revolución industrial se asocia a la invención de la Máquina de Vapor, hacia 1780, en Gran Bretaña. Su gran impacto en las incipientes industrias y en los procesos de manufactura de bienes, desplazó la producción rural y artesanal sustentada en la “fuerza de sangre”. También, se produce una transformación en la forma de consumo y un desplazamiento de las poblaciones, éstas abandonaron la agricultura y ganadería (factor preponderante del feudalismo), movilizándose a los centros de trabajo industriales, propiciando la urbanización de nuevas ciudades y centros de concentración de capitales financieros y el proteccionismo del comercio.

Luego, se presenta la segunda revolución industria, alrededor de 1850, vinculada al uso generalizado del Motor Eléctrico y la Distribución Eléctrica en los Estados Unidos de Norte América, impulsando la motorización y la producción industrial en línea. La “cadena de producción” en las fábricas, conllevó la contratación de gran cantidad de mano de obra especializada, impulso la sociedad del consumo, el mercantilismo y en su modo más desarrollada el sistema capitalista. Las transformaciones sociales y económicas derivadas del sistema capitalista afectaron los estándares y expectativas de vida, como las condiciones de salubridad en las ciudades y hogares.

Sin embargo, se evidencian las brechas y rezagos típicos de los cambios profundos, frutos del reacomodo de la población, tales como: la violencia, las fisuras culturales asociadas al acceso a la educación y formación para el trabajo; igual que las desigualdades y exclusiones inherentes a la aglomeración urbana. El impacto social y cultural creó tensiones en las condiciones de interacción social, el acceso a la información y los reclamos por el derecho fundamental a la educación formal.

Por ende, irrumpe la tercera revolución industrial, signada por el desarrollo de los componentes electrónicos, particularmente los transistores y controladores (principalmente en los EE. UU, en 1950), transformando los procesos de fabricación. Así, la automatización de las líneas de producción influye técnicamente en la velocidad, la capacidad y la calidad de los productos e insumos manufacturados. Culturalmente, se impacta la aceleración del sistema de vida de las personas por el uso generalizado de los ferrocarriles, aviones y vehículos. Se incrementa la capacidad de transporte de materias primas y productos terminados, también el acceso inmediato a los centros de comercio y financieros, para lo cual la gestión de las comunicaciones y la información es un factor relevante.

Finalmente, la inmediatez en las comunicaciones y el manejo de grandes cantidades de datos para apoyar la toma de decisión impacta los medios y sistemas comunicacionales existentes, tales como: el teléfono, el telégrafo y el correo. Así, irrumpen, en los años cincuenta, las computadoras portátiles como la herramienta primordial para que germinara la cuarta revolución industrial, asociada a la Inteligencia Artificial (Dr. Andrew Ng), con toda su potencia e impacto a partir del año 2000. Los países asiáticos (Japón, Singapur, China y la India) pasan a liderar las invenciones en este campo tecnológico. Se observa un marcado desplazamiento de la industria informática y los centros financieros hacia estas naciones.

En conclusión, la revolución de las tecnologías de información y comunicación (TIC), la comunicación digital y la robótica mediadas por el uso de la Web 3.0, permite el manejo, almacenamiento y divulgación de la inmensa cantidad de datos generados por la Sociedad Global de la Información (denominada Big Data). También han irrumpido las monedas digitales y más recientemente las obras digitales no fungibles (NFT, por sus siglas en inglés). Estos novedosos elementos han producido transformaciones sociales y culturales y, los nuevos enfoques sobre los métodos de interrelaciones. Igualmente, son afectados los procesos y ambientes educativos, colocándonos frente a un gran desafío para formar a los docentes y estudiantes en estas aplicaciones y plataformas relacionadas con la nueva manera de comunicarnos. 

UNETE



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