Nuestra salud física está fuertemente ligada a nuestra salud mental. Los estudios han demostrado que los desequilibrios en las bacterias intestinales pueden provocar algo más que molestias físicas. Cuando las toxinas se filtran de sus intestinos, se desencadena una respuesta inflamatoria y su intestino se transforma en un entorno de microbiomas no saludables. Esta reacción digestiva, también conocida como síndrome de "intestino permeable", se convierte en un problema mayor más allá de las paredes intestinales.




