Anomalías del Pleno

El pleno es un órgano colegiado compuesto por diferentes representantes políticos elegidos por sufragio universal. Y aunque a simple vista podemos vislumbrar un símil directo con el órgano de control del gobierno, el pleno presenta una estructura diferenciada y unos procedimientos más atenuantes.

 

. Y aunque a simple vista podemos vislumbrar un símil directo con el órgano de control del gobierno, el pleno presenta una estructura diferenciada y unos procedimientos más atenuantes.
En primer lugar, debemos detenernos en la estructura organizativa del órgano. Se puede apreciar un modelo híbrido: presidencial y parlamentario. El alcalde preside el pleno, resultando este aspecto un tanto paradójico, ya que el mismo que es controlado es el que dirige el debate y la sesión de control. Por consiguiente, debemos de hacer mención a una anomalía de mayor trascendencia: la imposibilidad de disolver el pleno. La propia Constitución española dictamina en el artículo 140 la garantía de dotar a los municipios de cierta autonomía, aunque a mi parecer con la imposibilidad de disolver el pleno, convocar elecciones y formar nuevo gobierno, se le está limitando este derecho. Por lo tanto, esta problemática puede convertirse en un problema para los vecinos, ya que cabe la posibilidad de que se produzcan ocasiones en las que la gobernabilidad se convierte en un hecho un tanto tosco y lento. Sin embargo, la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General indica la posibilidad de destituir al Alcalde, mediante una moción de censura e incluso el Alcalde podrá presentar al pleno una cuestión de confianza. De modo que, vemos al órgano de Pleno como un órgano incompleto, dónde se puede cuestionar la calidad democrática del mismo y en el que se le puede apreciar como un punto cuestionable en las garantías de la autonomía local. 

UNETE



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