. Un partido que suele basar su política en el provecho propio y
en el desprecio a la ciudadanía y al contribuyente, así como en la
orquestación de abundantes casos de corrupción y sospecha tremendista.
A
una hora exacta de que cierren las urnas en toda España, excepto en
Canarias, y se proceda al recuento de votos, parece claro que ganará la
derecha, subirá en votos UPyD, subirá Izquierda ‘Hundida’ por el efecto
balanceo, entrará en el Congreso Amaiur gracias a la mala gestión del
PSOE y a la hoja de ruta firmada entre ETA y Zapatero en 2006,… Lo mejor
de todo es que ganará España porque los Gobiernos europeos están a la
expectativa de lo que suceda. Si ganara el PSOE, España sería
intervenida inmediatamente, lo que haría que se perdieran más de
1.000.000 de puestos de trabajo de aquí a diciembre de 2012.
En caso de
ganar la derecha ‘mariana’ va a recibir un margen de confianza de la UE
y, a la vez, una inyección económica de 111.000 millones a fondo perdido
para reequilibrar la economía pero, a cambio, el Gobierno de Mariano
Rajoy deberá comprometerse a una serie de recortes muy duros para la
ciudadanía, como revisar el expediente del paro de tres millones de
personas, eliminar algunas ayudas absurdas, reducir el número de quienes
reciben la Renta Básica de Ciudadanía y controlar el déficit antes de
que acabe el mes de enero. Así son las cosas y a ello debe ponerse manos
a la obra todo trabajador que se precie. Es evidente que no se cuenta
con dos millones y medio de personas que será difícil que vuelvan a
encontrar trabajo por falta de formación y reciclaje adaptado.
A ello hay
que unir un dato más: la UE va a presionar al actual Gobierno del
‘Vendeburras’ de León (Rodríguez Zapatero) para que acelere la
transición de poderes y reduzca los plazos, con el fin de que España no
quede a la deriva. Una situación que haría inmediata la intervención.
Por cierto, la ministra de economía no puede irse de rositas y debería
recibir un escarmiento político por la malversación de tiempos y engaño
premeditado, así como por el abuso insensato y desordenado de cargo
público.
Las
mentiras del PSOE en campaña y la no explicación de su programa oculto,
apenas han cambiado las expectativas del partido que ha arruinado a
tres generaciones, como consecuencia de la LOGSE del año 1990, la
negociación con ETA durante los últimos siete años y la
desestructuración del tejido empresarial español. A ello habría que
añadir otras medidas de dudosa integridad moral, ética, política,
económica y comercial. ¡Que son muchas y muy graves!