Hace 6 meses, junto a mi colega Claudio Frites, escribimos una columna donde exponíamos datos que nos llamaron la atención. Al indagar en el proceso de acreditación de las carreras universitarias chilenas, básicamente se podía observar que quien paga por acreditarse se acredita (97%). También vimos que las carreras con mayores índices de acreditación son las que por obligación tienen que hacerlo (Pedagogías y Medicina), junto con constatar una suerte de distribución del mercado de carreras por parte de las agencias, donde Acreditacción y Akredita QA, eran seleccionadas por el 83% de las pedagogías del segmento no perteneciente al CRUCH, así como la CNA, por el 83% de las carreras del área Salud del CRUCH. Además, hicimos énfasis en la falta de indicadores objetivos que permitan comparar las acreditaciones realizadas por distintas agencias a las diversas carreras que lo solicitan.




