"Notas de lluvia" Licencias estilísticas por Aysha Singing In The Rain



Y a los buenos días, gentecilla de las redes.

 


La música es otra forma de poesía; no solo por la similitud a la hora de hacer sentir, sino también por su semejanza estructural. Por ello, no es de extrañar que compartan recursos estilísticos. Pero, en el caso de la música, he observado, a lo largo de mi existencia consciente varios errores gramaticales que, en mi modesta opinión y dada la riqueza del castellano, se podrían haber subsanado de un modo más amable, lingüísticamente hablando.

Empezaremos por <<No te vistas, que no vas>>, de K-Narias. <<Preferistes a mi amiga>>, cuando lo correcto es decir <<preferiste>>; ya que la tercera persona del singular del pretérito perfecto simple de indicativo no termina en <<s>>. <<El reguetón, claro>>, pensaréis algunos… Que por eso he empezado por ahí, para tiraros de la lengua… Pues no. Porque ya le pasó lo mismo a Mecano hace un par de décadas en <<La fuerza del destino>>, con su <<tú contestastes que no>>. Es innegable que esa <<s>> incorrecta ayuda a la pronunciación, eso está claro pero… ¿justifica el fin los medios? ¿No es mejor adaptarnos a lo correcto que aceptar lo incorrecto por comodidad? Meditadlo un poco, que luego extrapolamos estas conductas a asuntos menos prosaicos y pasa lo que pasa…

El tema de los verbos da para un rato… En la música en particular y en el mundo en general. Qué maltrataditos están, pobres… En este ámbito en concreto encontramos varios tipos de errores, además del anterior.

Falta de concordancia entre sujeto y verbo:

<<El rock de la cárcel>> (Miguel Ríos). <<Todo el mundo en la prisión corrieron a bailar el rock>>. <<Todo el mundo>> es colectivo, singular que expresa un conjunto, pero singular morfológicamente hablando; por tanto, lo correcto sería <<corrió>>. Pausa y arreglado.

Si hablamos ya de selección de los tiempos correctos, apaga y vámonos. Y eso fue precisamente lo que hizo Julieta Venegas, irse.

<<Me voy>> (Julieta Venegas). <<Es probable que lo merezco>>. En este caso, sería <<merezca>>, que ocupa el mismo espacio y suena igual de bien; no caben excusas aquí.

<<Corazón contento>> (Marisol). <<Yo quisiera que sepas>> en lugar de usar el imperfecto de subjuntivo <<supieras>>. Se podría haber arreglado con un <<quisiera que supieras>>, por ejemplo.

El premio gordo se lo llevan Juan Luis Guerra y Enrique Iglesias al decir aquello de  <<Si la luna sería tu premio>> en la canción <<Cuando me enamoro>>. Me sangran los oídos cada vez que oigo ese <<sería>> sustituyendo a <<fuera>>. De acuerdo, usando la palabra correcta, no encaja en la música. Pero oye, la vida es dura, no siempre se puede tener lo que se quiere. O tal vez podrían haber probado con <<y, si fuera la luna tu premio…>>.

Joaquín Sabina fue un poco más discreto en su tema <<Cuando era más joven>> al decir <<cuando era más joven, me he visto esposado delante del juez>>, siendo lo correcto decir <<me vi>>, pues hablamos de una acción finalizada. Y, en esta ocasión, incluso sonaba mejor la construcción que tocaba.

Pero no son los verbos los únicos perjudicados. La concordancia de género también da para tesis. Sobre todo cuando se nos olvida que, antes de <<a>> tónica, los únicos determinantes que pasan a ser masculinos son <<la>> y <<una>>. Por lo que La Oreja de Van Gogh, en su canción <<Paloma blanca>> debió haber dicho <<Me despeinaste entera toda el alma>>, en lugar de <<todo el alma>>.

Pero, si esos errores me tocan de lleno, los dos que he reservado para el final, me hunden del todo.

Andy y Lucas, <<De qué me vale>>. Decían: <<Si no la tengo, su amor no le tengo>>. Ay, Dios mío, ese <<le>>. Era <<lo>> y cuadraba perfectamente.

<<La chica yeyé>>, de Concha Velasco, omitía un <<de>> bastante olvidado en el habla coloquial al decir eso de <<No te quieres enterar que te quiero de verdad>>, cuando el verbo reflexivo <<enterarse>> siempre lleva detrás esa preposición porque, cuando nos enteramos, nos enteramos de algo. Era solo cuestión de entrar antes en el verso al cantar; pero, aun si esa solución no satisface a los músicos, también estaba la opción de cambiar la conjunción <<que>> por dos puntos y un <<yo>>: <<no te quieres enterar: yo te quiero de verdad>>. Que todo tiene solución menos la muerte.

Que nadie piense que mi análisis hincha narices responde a ningún tipo de inquina, ni pequeñita siquiera; pues, curiosamente, todos estos artistas/grupos han sido bastante relevantes en algún momento de mi vida, ya sea personalmente o laboralmente hablando; a veces, incluso en ambos ámbitos. Así que yo me limito a constatar un hecho objetivo: el de que no cuidamos nuestra preciosa lengua. Y eso, amigos, hablando de música, debería estar un poco más mirado. Que no hay por qué saber de todo, pero no estaría de más ser pulcro en aquello que se presupone nuestro punto fuerte. La perfección no existe, la maestría sí.

https://ellibrodurmiente.org/licencias-estilisticas-parches-para-los-amigos/



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Y a los buenos días, gentecilla de las redes.

 


La música es otra forma de poesía; no solo por la similitud a la hora de hacer sentir, sino también por su semejanza estructural. Por ello, no es de extrañar que compartan recursos estilísticos. Pero, en el caso de la música, he observado, a lo largo de mi existencia consciente varios errores gramaticales que, en mi modesta opinión y dada la riqueza del castellano, se podrían haber subsanado de un modo más amable, lingüísticamente hablando.

Empezaremos por <<No te vistas, que no vas>>, de K-Narias. <<Preferistes a mi amiga>>, cuando lo correcto es decir <<preferiste>>; ya que la tercera persona del singular del pretérito perfecto simple de indicativo no termina en <<s>>. <<El reguetón, claro>>, pensaréis algunos… Que por eso he empezado por ahí, para tiraros de la lengua… Pues no. Porque ya le pasó lo mismo a Mecano hace un par de décadas en <<La fuerza del destino>>, con su <<tú contestastes que no>>. Es innegable que esa <<s>> incorrecta ayuda a la pronunciación, eso está claro pero… ¿justifica el fin los medios? ¿No es mejor adaptarnos a lo correcto que aceptar lo incorrecto por comodidad? Meditadlo un poco, que luego extrapolamos estas conductas a asuntos menos prosaicos y pasa lo que pasa…

El tema de los verbos da para un rato… En la música en particular y en el mundo en general. Qué maltrataditos están, pobres… En este ámbito en concreto encontramos varios tipos de errores, además del anterior.

Falta de concordancia entre sujeto y verbo:

<<El rock de la cárcel>> (Miguel Ríos). <<Todo el mundo en la prisión corrieron a bailar el rock>>. <<Todo el mundo>> es colectivo, singular que expresa un conjunto, pero singular morfológicamente hablando; por tanto, lo correcto sería <<corrió>>. Pausa y arreglado.

Si hablamos ya de selección de los tiempos correctos, apaga y vámonos. Y eso fue precisamente lo que hizo Julieta Venegas, irse.

<<Me voy>> (Julieta Venegas). <<Es probable que lo merezco>>. En este caso, sería <<merezca>>, que ocupa el mismo espacio y suena igual de bien; no caben excusas aquí.

<<Corazón contento>> (Marisol). <<Yo quisiera que sepas>> en lugar de usar el imperfecto de subjuntivo <<supieras>>. Se podría haber arreglado con un <<quisiera que supieras>>, por ejemplo.

El premio gordo se lo llevan Juan Luis Guerra y Enrique Iglesias al decir aquello de  <<Si la luna sería tu premio>> en la canción <<Cuando me enamoro>>. Me sangran los oídos cada vez que oigo ese <<sería>> sustituyendo a <<fuera>>. De acuerdo, usando la palabra correcta, no encaja en la música. Pero oye, la vida es dura, no siempre se puede tener lo que se quiere. O tal vez podrían haber probado con <<y, si fuera la luna tu premio…>>.

Joaquín Sabina fue un poco más discreto en su tema <<Cuando era más joven>> al decir <<cuando era más joven, me he visto esposado delante del juez>>, siendo lo correcto decir <<me vi>>, pues hablamos de una acción finalizada. Y, en esta ocasión, incluso sonaba mejor la construcción que tocaba.

Pero no son los verbos los únicos perjudicados. La concordancia de género también da para tesis. Sobre todo cuando se nos olvida que, antes de <<a>> tónica, los únicos determinantes que pasan a ser masculinos son <<la>> y <<una>>. Por lo que La Oreja de Van Gogh, en su canción <<Paloma blanca>> debió haber dicho <<Me despeinaste entera toda el alma>>, en lugar de <<todo el alma>>.

Pero, si esos errores me tocan de lleno, los dos que he reservado para el final, me hunden del todo.

Andy y Lucas, <<De qué me vale>>. Decían: <<Si no la tengo, su amor no le tengo>>. Ay, Dios mío, ese <<le>>. Era <<lo>> y cuadraba perfectamente.

<<La chica yeyé>>, de Concha Velasco, omitía un <<de>> bastante olvidado en el habla coloquial al decir eso de <<No te quieres enterar que te quiero de verdad>>, cuando el verbo reflexivo <<enterarse>> siempre lleva detrás esa preposición porque, cuando nos enteramos, nos enteramos de algo. Era solo cuestión de entrar antes en el verso al cantar; pero, aun si esa solución no satisface a los músicos, también estaba la opción de cambiar la conjunción <<que>> por dos puntos y un <<yo>>: <<no te quieres enterar: yo te quiero de verdad>>. Que todo tiene solución menos la muerte.

Que nadie piense que mi análisis hincha narices responde a ningún tipo de inquina, ni pequeñita siquiera; pues, curiosamente, todos estos artistas/grupos han sido bastante relevantes en algún momento de mi vida, ya sea personalmente o laboralmente hablando; a veces, incluso en ambos ámbitos. Así que yo me limito a constatar un hecho objetivo: el de que no cuidamos nuestra preciosa lengua. Y eso, amigos, hablando de música, debería estar un poco más mirado. Que no hay por qué saber de todo, pero no estaría de más ser pulcro en aquello que se presupone nuestro punto fuerte. La perfección no existe, la maestría sí.

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