Siempre que escuchamos hablar de la última tecnología recientemente lanzada al mercado, o inventada por científicos y técnicos brillantes, inmediatamente pensamos en la innovación. Incluso los departamentos de empresas u organizaciones suelen emparejar la nominación de innovación y tecnología, uniendo ambas en un concepto casi indisoluble. En nuestra propia sociedad digital, cualquier nuevo avance tecnológico se considera como innovación, como un camino a seguir, como la prueba de que estamos haciendo algo bien para progresar.



