Los Hijos de Dios hemos sido llamados a impactar positivamente a la Sociedad. A colonizar a nuestro entorno con nuestras sanas ideas y a promover los valores defendidos por el señor Jesucristo y toda la doctrina cristiana. El Evangelio no debe ser entendido como una religión. Tenemos un rol social de gran importancia. Reemplazar las estructuras de pensamiento obsoletas por una mentalidad sujeta a la Palabra de Dios. La Religión es un dogma que solo procura conectar al hombre con una deidad que puede definirse como la nada personificada. Solo presentando a un Dios vivo cambiamos nuestra personalidad y transformamos los temperamentos de otras personas.En la actualidad han pululado múltiples ideologías en el mundo de corte francamente anti-cristianas. El Cristianismo se ha dejado seducir, o mejor dicho, los feligreses. Tras un discurso aparentemente solido y bonito se esconden grandes males para la Humanidad. El papel de las Iglesias Evangélicas en la actualidad va mucho más allá de la evangelización. Deberían ser combativas y dejar la postura defensiva que las ha caracterizado. Deben enfrentar valientemente las tendencias pro-aborto y la retorica feminista. La primera dirigida a vulnerar la vida. La segunda, los derechos a la igualdad de las personas. Tras la emancipación de la mujer, se esconde la esclavitud del hombre. La desocialización de la familia a través de la declaración de matrimonios distintos al legitimo entre hombre y mujer, vulneran como en el Edén, la constitución de la primera institución humana.




