En el embarazo, el postparto y la lactancia, la vulnerabilidad para la presentación de novo o recurrencia de las enfermedades psiquiátricas está aumentada en relación con las mujeres no gestantes. La decisión sobre el inicio, la modificación o la descontinuación de un psicofármaco durante este período está basada en la valoración de la relación riesgo beneficio, considerando el consentimiento informado y debe tomarse en conjunto con la paciente.




