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Toda nuestra esencia parte de una esfera, divina conciencia mente futbolera. Con tal postulado saco en conclusión: deporte sagrado, ¡no hay fut sin balón! Orbe extraordinario, gran circunferencia, el eje en estadio hace diferencia. Globo talismán se eleva sin mancha, mas tiene un imán que se llama cancha. Rodando, brincando, planeta que gira la malla acechando, que parado expira. Bola, luz, lucero, cuerpo bien inflado de vinyl, de cuero, con cámara, hinchado. Corre de emoción la de gajos trota, justa la presión y por siempre bota. Rebota, da vueltas, noventa minutos de acciones resueltas, vuelcos absolutos. Pelota perfecta de efectos ufanos, de Dios predilecta que evade las manos. Las cuales acepta en saque de banda o de un guardameta, su pivote manda. Al pasto adherida la panza pasea, es muy, muy, querida, ¡que afición la vea! Le encanta bajarse mejor si es de pecho, en él relajarse recorrer un trecho. Amante del toque que le den con clase, con chanfle, retoque, puntapié, buen pase. Busca cabezazos los mejor pensados, no a los punterazos, tiros fracasados. En los pies hay magia, esférica al piso, finura con gracia un crack es preciso. Que la mueva lindo, que la talle suave, ante élla me rindo del partido es clave. Está muy contenta jugando al fútbol, traspasa la meta se convierte en ¡goool! Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda México, D. F., a 1º de octubre del 2012. Dedicada al Sr. Lic. Fernando Segura Ortega Reg. SEP Indautor No. 03-2013-051712171201-14