Todo
inicia en la montaña,
bajar
verdadera hazaña
del
agua que, milenaria,
en
su acción perpetua, diaria.
Serpenteando
la cañada
cadenciosa,
apasionada,
rebota
de piedra en piedra
con
voluntad que no quiebra.
Las
rocas se miran lisas,
las
van puliendo las prisas
del
fluido que va corriente,
como
alocado, imprudente.
Formando
los remolinos,
acuosos
conos genuinos
que
las burbujas ahogan
y
el oxígeno desfogan.
Espumas
blancas preciosas
plasman
ondas cadenciosas;
el
cántico del arroyo
se
convierte en un arrullo.
Cristalino
transparente,
el
maravilloso afluente
refleja
la luz del sol,
de
la luna, eterno rol.
Su
caudal es generoso,
como
de la fe un esbozo
de
que aún hay esperanza,
de
que vendrá la bonanza.
El
Milagro se le llama,
la
naturaleza . . . emana
religiosa
da la vida
que,
a veces, vemos perdida.
La
vegetación abunda,
en
ecología redunda,
la
fauna está en libertad
con
su imperio y majestad.
En
el río que Dios desea,
donde
devoto se asea,
la
liquidez es primor
salpican
gotas de amor.
Autor:
Lic. Gonzalo Ramos Aranda
Río
“El Milagro”, Municipio de el Mineral del Chico, Estado de Hidalgo, México, a 12
de junio del 2019
Dedicado
a Don Mariano Osorio Gutiérrez, cuyo espíritu habita el río . . .
Reg.
SEP Indautor No. (en trámite)