El país que vivimos hoy y en el que ya no queremos vivir.

En una situacion tan lamentable como la que vivimos hoy, no solamente es necesario, es nuestro deber como personas que habitamos la ciudad hacer un eco de las voces y las opiniones que hoy podemos expresar pero mañana quizás no.

 

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La lamentable situacion que vivió el Sistema de Transporte Colectivo (Metro) en días pasados, no es un error, no es una omisión, es la muestra pura de que la política mexicana si no es la peor del mundo se esfuerza por intentarlo. Estamos sumidos en corrupción, impunidad, nepotismo e ineptitud a todos los niveles de gobierno. Además por si no fuese suficiente vivimos en una sociedad que se siente mas feliz por que ahora la clase media agoniza y desciende a la clase baja que preocupada por que la inflación mata a la economía nacional y el desempleo absorbe cada centavo de las familias.

La clase media por anos ha sido la que paga los impuestos, si esos impuestos que sirven para sus programas sociales compra votos, tambien es la clase que mantiene las riquezas y los lujos de las clases políticas sin importar el color o el partido, esos cínicos y sobrerbios políticos que han desnutrido las arcas de este país hasta reducirlo a las cenizas de lo que fue una de las economías mas solidas del mundo.

Y es que el mundo a cambiado, ahora los países latinoamericanos, al menos en las palabras se unen bajo un mismo problema y una misma solución, sin importar si somos mexicanos, colombianos, cubanos, venezolanos, uruguayos, etc, todos somos latinos, por todos nosotros corre la desesperanza y la frustración, todos fuimos conquistados y nuestros pueblos nativos eliminados o sometidos, todos nosotros conocemos la miseria, la inseguridad, la burla de los gobiernos que vienen y van, la tristeza de ver a nuestros pueblos pelear todos los días.

Pueden ofenderse todo lo que les parezca correcto, es mas facil quejarse tras un escritorio que vivir la pobreza de la sierra de guerrera o la selva chiapaneca, pero no somos clase alta, no tenemos yates y helicópteros, desde aquel que va en un microbus a trabajar por un sueldo mínimo, hasta aquel que va todos los días en su carro en el segundo piso del periférico, desde aquel que sale todos los días a alimentar a su ganado hasta aquel que recoje los frutos de los árboles que nos alimentan, desde aquel que combate la pobreza y el hambre en las comunidades rurales, hasta el profesor que aprendió a usar el internet para ensenar a sus alumnos que se burlan por no saber usar una computadora, educados por una sociedad egoísta que ha encontrado en el rencor y en la ira todas las carencias de las que son responsables aquellos ineptos que han sumergido a este país en la idea de un mañana mejor.

Somos el reflejo de la conquista y de la burla, siendo parte de los discursos ridículos y de las noticias en las que nos piden "no especular ante la tragedia", somos el circulo de las bromas de aquellos que se robaron el dinero, que acosaron a las mujeres, que han violado y sometido a las madres, que han escupido sobre el obrero y que han estafado al empleado.

La bandera de estos delincuentes a los que hoy llamamos la política mexicana, es la ilusión de una desesperanza que ellos mismos han creado, han alimentado el odio y el hartazgo de las clases mas pobres y es razonable en un país en el que si naces pobre vas a ser pobre siempre, en el que si tienes algo vas a ser robado por aquellos que buscan una salida facil o por aquellos que te cobran IVA hasta por respirar, que te cobran impuestos por tu esfuerzo mientras ellos dictan el rumbo de los recursos con destino a sus sucios votos.

¿Quieren votos indecentes cínicos? quédense con sus votos, pero dejen que aquellos que al menos tienen la intención de hacer algo por este país lo hagan, que aquellos medicos que han dejado la vida en esta pandemia pueda hacer su trabajo, que aquellos campesinos que dieron la cara para alimentar al país cuando lo saquearon lo hagan, que aquellos empleados que siguieron trabajando para que tengas un servicios aun cuando ponen en riesgo a su familia lo hagan, que esos padres que han intentado con su mejor esfuerzo educar a sus hijos a distancia lo hagan, que esos vendedores que cada día salen a buscar una manera de darle de comer a sus familias lo hagan. Corran vayan, corran a sus ranchos y a su chiquero en donde pueden abusar del que esta en jerarquía abajo, corran a sus viajes caros, a su estilo de vida extravagante, a sus palacios de gobierno, a sus imperios creados con los recursos que todos los días pagamos y que ustedes deciden en donde deben estar. Pero al menos déjenos salir adelante para poder seguirles alimentando el lodo de su chiquero.

Es triste y es lamentable a lo que hemos llegado, es deprimente e indignante que no estemos todos juntos de acuerdo en que esto no puede continuar, que no pueden seguir muriendo las personas por ineptitud, que no pueden seguir teniendo hambre las familias por codicia, que no pueden seguir angustiados los padres por alimentar a sus hijos por la soberbia, que no pueden seguir temerosos los medicos por los recursos que nunca llegan gracias a los oportunistas. NO podemos seguir estando en desacuerdo en que esto lo han generando anos de partidos políticos miserables, no importa si el de antes robaba mas o si el de ahora se burla o si el de mañana es el menos malo, basta de políticos ineptos, de secretarios incompetentes, de dirigentes poco éticos, de berrinches ante las decisiones y de masas necias que no entienden la relación entre el bien y el mal por elevar a un líder político a un grado de mesias inalcanzable.

Este país, este continente siempre ha estado a las expensas de otros, siempre hemos sido el rival débil, siempre pidiendo y dependiendo de aquellos que son grandes y fuertes, para ver si nos hacen el favor de darnos un poco de su ayuda, mendigando aquello que nos quitan de nuestros recursos, rogando un poco de aquello que se llevan, con la mentalidad que nos han creado, defendiendo aquello que es injusto por ser agradable, siendo aquellos que tienen que ser humillados para ser un poco mas que lo que nos toco por destino ser.

México, latinoamérica, no es un país, una región o un continente, es una idea, es una raza y es una misma sangre, ojala algún día lo entendamos para poder hacerlo entender.

UNETE



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