Agresiones a las mujeres no paran ni en público ni en privado

“En las calles de la ciudad, siempre tienes que aguantar en el barrio o en el camión, siempre tienes que oír la voz y escuchar: Chaparrita preciosa, dime ¿qué pensó Dios cuando en vez de naranjas dos melones te dio...?”


...?”
Esta es una de las estrofas de la canción Morenaza, del grupo de rock mexicano la Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, que fue lanzada al mercado en 1989 y a pesar de que han pasado 32 años, pareciera que eso que describe sucedió ayer, o hace unos horas o incluso está por suceder en algún lugar.

Las palabras que de manera generalizada eran aceptadas como “piropos”, forman parte de una escena en donde la objetivizacion del cuerpo de la mujer se convirtió en un derecho para las hombres, dando por hecho que se puede disponer de manera verbal e incluso física de eso que no les pertenece, pero que saben que tampoco le pertenece a las propias mujeres. Es decir, ellas no son dueñas ni de ellas mismas.

Derechos reservados para los hombres

Un estudio reciente elaborado por las Naciones Unidas, reveló que “casi la mitad de las mujeres en 57 países en desarrollo, no tienen el derecho a decidir si quieren tener relaciones sexuales con sus parejas, usar anticonceptivos o buscar atención sanitaria”.El informe Mi cuerpo me pertenece: Reclamar el derecho a la autonomía y la autodeterminación, es el primero que realiza la ONU centrándose en la autonomía corporal y busca resaltar el poder y la capacidad para tomar decisiones de las mujeres sobre sus cuerpos, sin temor a la violencia o a que alguien más decida por ellas.

Sin embargo, a pesar de que se ha logrado tener cierto nivel de equidad laboral, educativa y de oportunidades para las mujeres, los resultados de este trabajo de investigación hacen visibles las condiciones de vulnerabilidad en las que aun viven millones de féminas.

“Solo el 55% de las mujeres están totalmente empoderadas para tomar decisiones relacionadas con la atención de la salud, la anticoncepción y la capacidad para decir sí o no a mantener relaciones sexuales”, revela el documento.

Por tal motivo, Natalia Kanen,  la directora ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas, considera que “el hecho de que casi la mitad de las mujeres aún no puedan tomar decisiones acerca de si desean o no tener relaciones sexuales, usar anticoncepción o buscar servicios de salud, debería indignarnos a todos”.

Y añade: “En esencia, cientos de millones de mujeres y niñas no son dueñas de sus propios cuerpos. Sus vidas son gobernadas por otros”.

Las leyes no las protegen

Pero esto no solo implica la manera en que los hombres asumen su rol de poder sobre las mujeres, sino que se traslada al ámbito legal y de gobierno, en donde las autoridades y las instituciones que deberían velar por su protección, en realidad disponen de mecanismos para agravar la situación.De acuerdo a este estudio, existen otras maneras de “vulneración de la autonomía corporal” en mujeres y niñas, que son generadas precisamente por el sistema gubernamental. Así, “veinte países o territorios tienen leyes que obligan a casarse con el violador, lo que significa que un hombre puede escapar de un proceso penal si se casa con la mujer o niña que ha violado”.

Mientras que “cuarenta y tres países no cuentan con legislación que aborde el problema de la violencia sexual durante las relaciones de pareja (la violación por parte de un cónyuge)” y “más de treinta países restringen el derecho de las mujeres a desplazarse fuera del hogar”.

Estos datos confirman que las leyes y los sistema de justicia no contemplan la posibilidad de otorgar libertades a las mujeres. " Se trata sencillamente de una destrucción del espíritu y hay que detenerla", sentencia  Natalia Kanen.

Por lo tanto, la funcionaria de la ONU considera que “la negación de la autonomía corporal es una violación de los derechos humanos fundamentales de las mujeres y las niñas, que refuerza las inequidades y perpetúa la violencia derivada de la discriminación por razón de género”.

Pandemia y violencia de género

Pero si bien los datos del estudio de la ONU reflejan una inequidad alarmante, la pandemia de Covid-19 ha agravado aún más la situación de las mujeres en la relación espacio-género; es decir, los sitios en donde interactúan con otras personas y que ahora se han convertido en un peligro real para ellas.De acuerdo a Guadalupe Valencia García,  coordinadora de Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sitios como “el transporte público al medio día, una plaza central en la mañana, o el mismo hogar en que nos confinamos”, se han convertido en sitios donde incluso la vida de las mujeres puede estar en riesgo.

“La Covid-19 ha resquebrajado la armonía espacio-temporal y numerosos sitios que deberían considerarse seguros, se han vuelto alertas rojas principalmente para las mujeres”, dice la académica.

De esta manera, la pandemia ha trastocado en muchos sentidos las maneras en que entendíamos la vida cotidiana, pero “la violencia que se ejerce contra ellas, así como la discriminación hacia la diversidad, se han problematizado desde hace décadas en el mundo; sin embargo, en la segunda década del siglo XXI aún hay grandes rezagos, especialmente en Latinoamérica”, agregó Valencia García.

Esto se traduce en mayor violencia contra las mujeres. De acuerdo a cifras de la propia UNAM, tan solo en México “a octubre de 2020 se registraron en el país aproximadamente 200 mil llamadas de emergencia por denuncias de abuso sexual, acoso y hostigamiento, violación y agresiones de cualquier tipo”.

Por lo que para Sara Ladrón de Guevara, rectora de la Universidad Veracruzana de México, “no obstante las restricciones a la movilidad, el cese de actividades y la suspensión de labores presenciales, la violencia de género no se detiene ni los feminicidios o las agresiones físicas, verbales y sexuales; la violencia en los hogares ha alcanzado niveles muy lamentablemente históricos”.

Con este escenario a nivel global, las mujeres luchan contra un sistema que las domina, las reprime y las abandona a su suerte.






Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF


UNETE




  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales