Pichátaro,
en Tingambato,
del
fiel Michoacán tan grato,
pueblo
en paz, feliz, hermoso,
como
el oyamel frondoso.
Como
el madroño y encino
del
bosque de olor a pino,
donde
las copas se mecen
y
sus ramas se estremecen.
En
la geografía buscar,
Pichátaro
es el “lugar
de
los clavos de madera”,
de
árboles en la ladera.
Entre
cerros, entre montes,
de
preclaros horizontes,
donde
surgen las hazañas
del
yarín por las montañas.
Donde
pájaros se atreven
pues
Dios hace que se eleven
hasta
cielos escondidos,
pensando
en formar sus nidos.
Pa’
la sierra, la meseta
p’urhépecha,
verde veta,
escribo
mis sentimientos
adornados
por los vientos.
Dice
la pirekua . . . ¡arriba
Pichátaro!,
gente amiga;
el
cándido medio ambiente,
entre
templado y caliente.
Vierte
en versos letanía
cargada
de ecología,
con
la natural esencia
de
este pueblo, que es Tenencia.
Que
es santuario muy alegre
de
cabañas y del mueble
rústico,
de artesanía,
que
arroban el alma mía.
Autor:
Lic. Gonzalo Ramos Aranda
San
Francisco Pichátaro, Estado de Michoacán, México, a 21 de marzo . . .
Dedicado
al Sr. Ing. Saúl Morales Hernández
Reg.
SEP Indautor No. (en trámite)