La Batalla de la Juventud

Venezuela ha vivido momentos extraordinarios en su historia. En alguna oportunidad el joven Bolívar juraría frente a su maestro que se consagraría en cuerpo y alma a conquistar la libertad para su patria. Fueron también los jóvenes quienes aquel 12 de febrero de 1814, dirigidos por José Félix Ribas dieron un batacazo en la Victoria logrando apuntar a los Patriotas una victoria contundente frente a las tropas insulares.Fueron los estudiantes quienes se levantaron tantas veces contra los tiranos y caudillos. Ejemplo digno fue la generación del 28' insurgentes y rebeldes con causa protestaron arduamente contra la violencia política que se vivía en el país.

 

. En alguna oportunidad el joven Bolívar juraría frente a su maestro que se consagraría en cuerpo y alma a conquistar la libertad para su patria. Fueron también los jóvenes quienes aquel 12 de febrero de 1814, dirigidos por José Félix Ribas dieron un batacazo en la Victoria logrando apuntar a los Patriotas una victoria contundente frente a las tropas insulares.Fueron los estudiantes quienes se levantaron tantas veces contra los tiranos y caudillos. Ejemplo digno fue la generación del 28' insurgentes y rebeldes con causa protestaron arduamente contra la violencia política que se vivía en el país.
Mas tarde, en 1957 la juventud desconocía una farsa electoral convocada por Marcos Pérez Jiménez y el 23 de enero del 58' hacían historia una vez mas, liberando un país.

Por todos conocida la generación del 2007 se precipitó a un farallón frente a una nueva modalidad de dictadura, no solo un híbrido entre una dictadura militar como las del siglo pasado mezclada con un régimen socialista castrista copiado quizá de algún maniquí morboso de la Rumanía de Ceausescu. No. Enfrentó algo mucho más grotesco. Un sádico germen del Foro de Sao Paulo, una verdadera amenaza no solo para la salud de la República en general sino para el bienestar de nuestra juventud.

Hace doscientos siete años los jóvenes seminaristas abandonaron los conventos y la protección de la vida clerical para aventurarse en una conquista de su generación: la Independencia de América, aquellos sueños de libertad y soberanía popular surgidos años antes en Europa pero adaptados a la postre en el nuevo continente.

Hoy se repite las ansias de libertad y son nuestros jóvenes quienes lideran la transición hacia la democracia. Muchos de aquella generación que se rebeló contra el cierre de medios de comunicación y las expropiaciones, han sido encarcelados y otros exiliados, hay casos en que la lucha llevó consigo la perdida de la vida, pero lo que nunca perdieron fue la esperanza y la fe, el mítico poder de la fe que mueve montañas.

Sobran las razones para aumentar o mantener la motivación, las futuras generaciones observan fiel y cuidadosamente como jueces nuestro proceder. Dios, la Historia, nuestros héroes que al parecer nunca dejaran de vivir en la memoria colectiva, todos ellos nos acompañan en nuestro camino hacia la democracia y la reinstitucionalización de Venezuela.

El emprendimiento requiere mucho sacrificio y trabajo, las circunstancias hay que producirlas, no condicionarnos en una espera fatal y ociosa de la realidad como producto del destino. Debemos recorrer con nuestros pies la historia y encaminarla hacia mejores horizontes. Vaya cuanto nos enseñan como eterna lección aquellos seminaristas, cuanta resistencia e inercia encontrarían en su familia y amigos pero cuanto mayor valor y resolución mostraron. Cuántas batallas debe librar la juventud de ayer y hoy, para perpetuar su tiempo y para permitirle a los ciudadanos del futuro que también perpetúen el suyo en esa marcha que es la Historia.

UNETE



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