Incredulidad 11

Somos muy curiosos los colombianos. Se nos caracteriza por ser personas de un todo alegre, berracas en el trabajo, rumbear hasta que los pies (o la cabeza) no den más y tener buen sentido del humor para relajar las tensiones.  Pero también somos prudentes en nuestro actuar y hasta podemos llegar a ser algo desconfiados o incluso incrédulos. Y no me refiero a la Fe o la variedad de credo, sino del mismo compatriota…una pisca de no coma cuento, para armar un coctel tipo criollo.

 

. Se nos caracteriza por ser personas de un todo alegre, berracas en el trabajo, rumbear hasta que los pies (o la cabeza) no den más y tener buen sentido del humor para relajar las tensiones.  Pero también somos prudentes en nuestro actuar y hasta podemos llegar a ser algo desconfiados o incluso incrédulos. Y no me refiero a la Fe o la variedad de credo, sino del mismo compatriota…una pisca de no coma cuento, para armar un coctel tipo criollo.
¿Recuerdan el cuento de los dos barriles llenos de cangrejos en un restaurante? ¿En los cuales uno tenía tapa y el otro no porque unos cangrejos eran de origen chino (¿o japonés?) y los otros eran colombianos? Pues el fin de semana pasado me pareció presenciar lo mismo en las redes sociales con lo acontecido sobre los resultados de las pruebas Saber 11 para calendario A. Estas pruebas fueron realizadas el mes de noviembre bajo estrictos parámetros de bioseguridad. Se presentaron algunas modificaciones como la reducción en el número de preguntas para poder hacer toda la prueba en una sola sesión (y no en dos como se suele hacer).

Las publicaciones en los medios de comunicación narran lo ocurrido y enfatizan la grata sorpresa de que tres estudiantes (Alejandro de Barranquilla, Luis Ángel de Puerto López y Andrea de Floridablanca), hayan logrado una puntuación perfecta. Cuentan sus historias de vida y también agregan comentarios de expertos en educación o de funcionarios del ICFES.

Yo quiero enfatizar en lo que vi en las redes sociales. Revisé los posts de varios medios anunciando la buena nueva de tres resultados perfectos, y si bien encuentras uno que otro comentario felicitando a los estudiantes, aparece esa loca de los gatos mental que solo sabe hacer una cosa bien: Quejarse, quejarse y quejarse: que eso está como raro, que se copiaron, que estaba muy fácil, que tuvieron más tiempo de preparación, que eran menos preguntas, que como fue virtual se rotaron la copia, que el papá del pelado es profesor de matemáticas…¡hombre ya! ¡qué negatividad!

Si bien en Colombia se suelen utilizar muchos refranes, este en particular parece que opera como piedra angular en el cocote: De eso tan bueno no dan tanto. Sé que es una frase pensada principalmente para la prevención, pero es fácil cruzar a la línea de la desconfianza. Me resta tan solo felicitar a Alejandro, a Luis Ángel y a Andrea por tan merecida noticia; y rezar por una vacuna contra la incredulidad.

UNETE



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