Si alguna vez se ha encontrado frente al televisor después de un mal día, sacando sin pensar el helado del recipiente con una cuchara, sabe que el estado de ánimo y la comida a veces están relacionados. Pero si bien la alimentación por estrés es un fenómeno verificado, la relación entre la comida y los trastornos del estado de ánimo reales, como la depresión, es menos clara. O, para decirlo de otra manera: ¿pueden las cosas que come influir en su riesgo de depresión y pueden los cambios en la dieta mejorar potencialmente su salud mental?




