. La
actriz en cuestión se trata de Halle Bailey. Y es que esta vez Disney ha
decidido apostar por un “cast” de color. Si bien la gran compañía, lo hizo con
buena intención, la decisión no fue bien recibida y se ganó mucha crítica por
parte de futuros espectadores.
Mucha
gente, entre ella yo misma, se pregunta el por qué. Creo que todos estamos de
acuerdo en que la igualdad entre negros y blancos aún no se ha logrado, pero realmente
creo que este tipo de iniciativas no son favorables en esta lucha.
La
Ariel original es blanca, y por lo tanto, para mí, se debería de respetar
también en la nueva adaptación. Y no por eso me considero racista o no
tolerante con otras razas o etnias. Al igual que no me gustaría que Tiana (Tiana
y el sapo) fuese interpretada por una blanca. Simplemente es cuestión de
ceñirse lo máximo posible al filme original. Sinceramente, me parece alarmante
que el hecho de que Ariel sea interpretada por una negra, se considere un acto
de integración.
Por
otra parte, ¿qué opinarán los niños y niñas que acudan al cine para verla? Pues
no lo sé exactamente, pero sí sé que ell@s no entienden de racismo. Su opinión
se basa en la simple comparación entre la cinta original y la adaptación. Asocian
cada personaje a su raza. Así como Mulán (Mulán) es china y Mérida (Brave)
escocesa, Ariel es blanca.
Desde
mi punto de vista, se está intentando sacar de donde no hay. En vez de
centrarse donde verdaderamente aún tenemos un largo trecho que caminar, como
por ejemplo en la inmigración. Son este tipo de problemas a escala mundial los
que verdaderamente provocan las desigualdad e impiden la integración social.
En
definitiva, por favor, dejemos de mirar donde no hay nada que ver y pongamos el
ojo donde realmente hay algo que mejorar.