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La invizibilización más grande, y aún así la más ignorada


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18/11/2020


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¿Alguna vez nos preguntamos por qué ignoramos a la parte de la sociedad más pobre? Quitando la excusa común de decir “Claro que no, yo le hago caso a las personas que me piden dinero cuando estoy en mi carro”, cuando en primera es muy probable que esa ayuda no sobrepase los cinco pesos y en segunda simplemente bajamos menos de la mitad del cristal del coche. Más que no ignorar a la persona que se acercó, realmente queremos sentir que estamos haciendo algo bien e inconscientemente estamos “orgullosos” por hacer una buena acción.


Ahora, ¿casualmente le han dado la vuelta a una persona que está tirada en la calle por la que ustedes están caminando? No puedo mentir y decir que yo no lo he hecho, pero ya lo hago casi sin pensar muchas veces en lo que estoy haciendo y qué imagen es la que estoy dando a los demás. Casi la mitad de la población son pobres y es algo que lamentablemente ya estamos acostumbrados, y por decisión propia decidimos ignorar, haciendo que ni siquiera pensemos en esas personas.

Hay que señalar que además de eso, cuando este sector de la población no está siendo ignorado, se les criminaliza por la sociedad. Estas creencias que tenemos, a personas que podrían ser inocentes, se terminan convirtiendo en un discurso de odio a ese sector en específico de la población.

Explicando lo que un discurso de odio se refiere, la SCJN señala que se entiende por es aquellos discursos que “incitan a la violencia -física, verbal, psicológica, entre otras- contra los ciudadanos en general, o contra determinados grupos caracterizados por rasgos dominantes históricos, sociológicos, étnicos o religiosos", que apoyaría lo que yo antes he comentado respecto a lo que sucede a lo largo del continente hispano, y no dudo que en Estados Unidos, pero eso sería desviarme de lo que busco hablar.

Si es que todavía no creen que posiblemente ustedes nunca podrían cometer un discurso de odio, tengo algunos ejemplos que podrían ayudarlos a poder distinguir si es que inconscientemente lo estás realizando. El primero es esa mentalidad que hemos construido la cual cree que, por tener ciertos rasgos físicos, el colectivo los señala inmediatamente cómo criminales, lo sean o no. Si es que es una persona morena, chaparra, hombre, tatuado, ojos y cabello oscuros, llenito, etcétera; no digo que eso sea lo que piensen todos, pero podría ser parte de los estereotipos que las personas tienen cuando piensan en quienes son criminales de nuestros países.

Otro ejemplo que puedo señalar, es que muchas veces a este sector de la población se le atribuye, de facto, una característica que no se puede comprobar. Algo que podría preguntarse es si en verdad han cruzado la calle, ¿porque lo hacemos? ¿Qué nos ha llevado a pensar que esas personas nos harán algo malo, en el caso que no haya pasado nada? Claro es fácil señalar a otras personas para que tengamos una respuesta acerca de quiénes son los que tienen la culpa de la violencia en el país, más allá del narcotráfico. Esas personas que roban, que asaltan a otros, que son lo que realmente dañan. Desde mi punto de vista siempre ha sido más fácil para nosotros señalar y culpar a otro, sea o no sea la persona que lo realmente.

Esto únicamente provoca que pensemos y miremos a otros con odio, donde incluso llegamos a justificar el desprecio a ese sector de la sociedad. No buscamos una verdadera razón, no pedimos que nos digan quienes son los verdaderos culpables; aceptamos lo que nos dicen de quien podría ser. Y personas que son pobres, no tienen muchas maneras para poder defenderse. ¿Qué pueden hacer cuando la mayor parte de la población alienta a que se siga pensando de esa manera?

Tal vez crean que yo podría estar siendo hipócrita con mis palabras, porque yo no me puedo excluir de la sociedad. Soy parte de ella, y a lo largo de mi vida estoy consciente que he alentado, de alguna manera, que sigamos pensando así. Pero creo que sí todos comenzamos a tratar de modificar esa manera de ver las cosas, podríamos mejorar de cierta manera la vida de esas personas. Seguimos en una pandemia, ¿alguien se ha detenido a pensar que es lo que está pasando con las personas que viven en la calle?

Cómo último les dejo una frase para poder pensar un poco, “la pobreza son las carencias para poder vivir, la que te imposibilita tener planes de vida o siquiera de poder desarrollar tu vida, y aún más los que forman parte son completamente invisibilizados”.



Etiquetas:   América Latina   ·   Pobreza   ·   Gobierno   ·   Sociedad

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