Tumba isleña

“De amor, . . . enseña.” 


. . . enseña.” 
 

Al lúgubre doblar del duro bronce,

prestas resurgen almas de agua dulce,

despiertan los guardianes del tesoro

quienes, en vida, actuaron con decoro.

 

Murieron en defensa de su honor,

a manos fieras del cruel invasor,

su tumba, lecho isleño, primoroso,

cándido, fiel, p’urhépecha, orgulloso.

 

Mis Príncipes, Mintzita e Itzihuapa,

suban la cuesta, el llanto escapa,

diríjance al panteón, hay luz de plata,

ligados por su amor, sangre escarlata.

 

Musítense palabras cariñosas,

platiquen de Janitzio, de mil cosas,

oculten de miradas indiscretas

la tierna oscuridad de sus siluetas.

 

Reciban las ofrendas de los vivos,

por esa muerte de que son cautivos,

coman charales, beban charanda,

fumen tabaco, cumplan su manda.

 

Quemen incienso, sahúmen copal,

retribuyan con bien, jamás con mal,

son bienamados, son bienvenidos,

muertos con vivos, todos unidos.

 

Dialoguen con kurucha urápiti,

de su eterno sueño, de su frenesí,

regresen a sus fosas sumergidas

y cúrenle, a su lago, . . . las heridas.

 

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda                

Isla de Janitzio, Pátzcuaro, Michoacán, México, 02 de noviembre del 2011  

Dedicado a Don José Luis Guzmán Soto

Reg. SEP Indautor No. 03-2012-030612580800-14






Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF


UNETE




  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales