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Bien dice la popular frase que “Después de la tempestad llega la calma” la calma no solo en los fuertes vientos que soplaron, sino en la confianza con la que saben los quintanarroenses se puede salir avante ante una amenaza como lo fue “Delta”. A 15 años del rebelde huracán Wilma que hizo destrozos por 72 horas en la zona norte de Quintana Roo, se temía que algo similar sucediera, pero está vez en su mayoría lo tenían como examen meteorológico y se sabía cuales eran las respuestas de lo que había que hacer. Dicen que no hay enemigo pequeño y que nunca se debe tener demasiada ligereza ante fenómenos que no tienen palabra; sin embargo la cultura de huracanes brinda confianza, el saber que las autoridades que te dirigen sean del color partidista que sean han pisado estas tierras y sentido los vientos huracanados, saben de que se trata. Por ello molesta, incomoda pero al vez da risa que ajenos a estas terruños quieran venir a imponer como deben hacerse las cosas. Toda la colaboración es aceptable, sugerencias validas pero imposiciones jamás. Si bien se respeta y mucho a las fuerzas armadas y por protocolos se es sabido toman el control ante una emergencia, no es aceptable las faltas de respeto. La federación con su emisario, el Secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán se le olvidó que este estado tiene soberanía y quizo venir a callar voces y hacer las cosas a su manera, pero no le resultó. Ningún miembro de la federación en visita por Quintana Roo había querido imponerse ante ningún mandario estatal, y esta vez no fue la excepción, no pudo, ni podrán. Una llamada única vocera, Laura Velázquez, Coordinadora Nacional de Protección Civil que los mismos segundos que la hicieron portavoz es lo que le duró el caso hecho por los ciudadanos, quienes tienen ojos y oídos para sus autoridades locales cuando de menesteres meteorológicos se trata. Se les quedó en las intenciones, no hubo voz ni mensaje que llegara a cada hogar donde se les necesitó en los momentos de angustia e incertidumbre y todo se quedó nuevamente en manos de los líderes de casa como es costumbre. Su gobernante es quien les dijo cómo, cuándo y dónde, y es cuando le retumban en las orejas al titular de SEMAR, que él fue -el que habló demás-. Carlos Joaquin conocedor de su gente y de su gobierno, de la política respetuosa continuó haciendo lo que ha hecho en su mandato y sobre todo en este año donde los quintanarroenses lo han necesitado; durante la emergencia sanitaria y climatológica. Así de cara a los ciudadanos, cercano a ellos, no se detuvo, no dejó de informar ni de brindar calma. En el cierre de la sesión de protección civil en Cancún, agradeció a la federación, habló del trabajo en equipo y en conjunto y en la suma de esfuerzos. Al almirante no le quedó más que dar redoble a sus palabras 48 horas después y pedir un aplauso para los quintanarroenses, agacharse ante una sociedad y gobierno que le dieron una lección en huracanes y le pusieron de frente como se hacen aquí, en Quintana Roo las cosas a pesar de sus escasos 46 años. Felicidades Quintana Roo. EN EL OJO DEL HURACÁN. Nuevamente bajo la excusa de la corrupción y mal manejo de los recursos, en plena contingencia climatológica se pidió la desaparición de un centenar de fondos económicos, entre el ellos el de –desastres naturales- FONDEN. Como si los ciudadanos no estuvieran demasiado resentidos en el bolsillo, con huecos en las fianzas y los estados ahogados en limitados recursos, de donde pretende la federación hacer recuperar lo perdido. Si el dinero de esos fondos ha sido viciado, por qué no se investiga, exhibe y castiga a los responsables, en vez de dejar sin dinero a quien lo padece y requiere. Nuevamente la politización y el procelitismo de la cuarta transformación a través de los apoyos. El sur del país todavía no se repone de los efectos de la Tormenta Tropical Cristobal hace unos meses toda vez que no hay recursos federales para la reparación de daños, una cifra millonaria detenida por idealísimos.Corrompidos o no los recursos llegaban, se aplicaban, ahora se manejará el negocio por pretensiones de yo vengo pongo dispongo y me impongo. La guerra de MORENA es notoria en contra de las instituciones pero sobre todo del bienestar social y a esta aun no se le ve fin. Los legisladores que han dado entrada a esta intención, se les ha olvidado la protección de los mexicanos y se trata de revanchas. Es evidente la intención de este gobierno y no es la de combatir la corrupción ni afianzar la transparencia sino como mencionamos anteriormente, centralizar los recursos y utilizarlos a conveniencia, hecho aun más irresponsable. LO QUE LAS COPETUDAS CUENTAN. De flojera ver en redes sociales a algunos aspirantes y suspirantes haciendo galería fotográfica y videos de ayuda “comunitaria”, con botitas y gorra haciendo “labores de limpieza” con un machete con pinta de corta uñas, una pala pero de cocina y disque levantando pero así como que le empujo con el dedo meñique. No señores así no se hacen las cosas, denle el reconocimiento a los verdaderos héroes, a los ciudadanos que trabajan unidos con lo que tienen y con lo que pueden en la recuperación. Ustedes háganse notar sin mas aspavientos y con lo necesario, con lo urgente sin poses, ni historietas de telenovela. COMO DIJERA LA TIA JOVITA “el sol no hace ostentación de su brillo”.