Del otro López (Gatell)

“¿Quién nos librará de él . . .?” 


. . .?” 
 

Amlo, necesita, urgente,

otro asesor, que lo oriente,

epidemiólogo, presto,

preparado, cuerdo, honesto.

 

Que, sin cerebral anemia,

nos guie por esta pandemia,

porque el tal López Gatell,

no ha sabido usar ni el gel.

 

Pues, puras estupideces,

desde hace más de seis meses,

ha cometido a la fecha,

escuchen bien esta endecha:

 

El mal surgió en el oriente,

poco a poco, lentamente,

se dispersó por el mundo,

causando daño profundo.

 

Pronto, nos llegó el aviso,

pero, se hizo caso omiso

del covid, allá, en enero,

¿debida atención?, en cero.

 

Así, tuvimos tres meses,

para prevenir reveses,

para ver el escenario

de otros países, a diario.

 

Mas, Gatell, no supo cómo,

de verdad esto es el colmo,

¿quién vendió en forma cochina

los tapabocas a China?

 

Tardó en comprar implementos,

mercó caros elementos,

vitales respiradores,

camas y ventiladores.

 

No hubo cerco sanitario,

el médico abecedario

en casos graves, como este,

equivalente a la peste.

 

En una forma muy “rara”,

no se impidió la llegada

de turistas, visitantes,

eso debió hacer, cuanto antes.

 

No cerró los aeropuertos,

¿le sigo con los entuertos?,

no impidió los espectáculos,

ni siguió bien los oráculos.

 

El “contagio del rebaño”,

su estrategia, hizo más daño,

aunque el imbécil lo niegue,

lo niegue, niegue y reniegue.

 

No ha hecho ni lo elemental,

de manera demencial,

el “querubín” de Palacio,

se muestra renuente, reacio.

 

A emplear simple tapabocas,

decisiones necias, locas,

por darle gusto a su jefe,

López Obrador, el peje.

 

Los dos, un par de incapaces,

no han sido, jamás, capaces

de poner el buen ejemplo,

como pastores de templo.

 

Para guiar al pueblo “sabio”,

sin falsedad, sin resabio,

para seguir contingencia,

con seriedad y atingencia.

 

Mal politiza el problema,

Gatell, con pedante “flema”,

hasta incursionó en poesía,

miente mucho, en demasía.

 

Sin las diagnósticas pruebas,

sin las directrices nuevas,

muchas bajas, por pandemia,

tantas que, ya, nos apremia.

 

Y todo por negligencia,

necedad e indiferencia,

por no precaver a tiempo,

por actuar tarde, a destiempo.

 

Sin un plan bien definido,

que, siquiera, haya servido,

para contagios paliar

y coronavirus mitigar.

 

Ha engañado, dando aliento

de “aplanacurvas”, sin tiento,

esas suyas, acomodaticias,

multimodales, ficticias.

 

Presume, todos los días,

que están las camas vacías,

los hospitales serenos,

mientras los panteones . . . llenos.

 

Van muertos sesenta mil,

el peor escenario, vil,

catastrófico, dijo, él,

el mismísimo Gatell.

 

¡Qué nos ampare Dios Cristo!,

alterado está el registro,

suman más las defunciones,

recemos mil oraciones.

 

Gatell nos metió en el brete,

estamos muy al garete,

cuidémonos, con fortuna,

suerte y llega la vacuna.

 

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda

Ciudad de México, a 22 de agosto del 2020

Reg. SEP Indautor No. (en trámite)

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