A lo largo de la crisis sanitaria el gobierno social comunista intentó ganar la batalla de la comunicación, convencidos que iban a imponer sus ideas en las redes sociales porque así había sucedido siempre, pero esta vez, salvo en los medios a los que regaron abundantemente con nuestro dinero y que controlaron y controlan, les salió la criada respondona y la derecha les hizo frente en las redes sociales con una suficiencia sorprendente. Tanto los ciudadanos como los partidos consiguieron hacer frente a la agitación y propaganda social comunista y lograron que esa batalla no la ganara la izquierda.




