El anuncio del pacto entre el PSOE, UP y Bildu que recogía entre otras cuestiones la derogación íntegra de la Reforma Laboral de Rajoy y que debía llevarse a cabo "antes de la finalización de las medidas extraordinarias adoptadas por el Gobierno en materia económica y laboral derivadas de la crisis originada por la covid-19", dejaba a las claras que las últimas prórrogas negociadas por el gobierno social comunista nada tenían que ver con la desescalada o cuestiones sanitarias y que lo único que buscaba Sánchez con esas prórrogas era conservar los poderes especiales que la Constitución permite al Gobierno durante el Estado de Alarma.




