El Gobierno Sánchez-Iglesias está empeñado en vendernos la burra coja y soltera, pero lo seguimos percibiendo como el enemigo más peligroso para España. Sabemos que perdieron inútilmente el mes de febrero porque ya se conocen todos los datos, informes y falsedades que deberán tener en cuenta los tribunales de Justicia. “Sabían que podían morir miles de personas, pero escondieron toda información para impedir la alarma. Por eso España está a la cabeza del mundo en muertes”, se puede leer en los medios de comunicación no amarillentos. Pero no quieren que nos quitemos la venda de los ojos ni el bozal de la boca.




