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“Nadie puede defenderse de lo desconocido” (Frase de Juan D.Perón en el año 1969, iniciando un memorándum sobre la situación mundial)


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11/04/2020

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A veces la memoria es frágil, también hipócrita. Muestra su debilidad al negar intencionalmente pensamientos que originan hechos. Se desdice hasta su contradicción. Tengo fresca la arenga de los que criticaban la intervención del Estado; son los mismos que hoy están pidiendo a gritos que el Estado intervenga. Le reclaman al Estado pague los sueldos de las empresas privadas (¿?), si, las del mercado. Las que se fugaron y blanquearon. En qué quedamos; ¿Intervención Estatista o libre Mercado?


Recuerdo cuando Carlos Villagra, Secretario General de la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales, decidió tomar las riendas del laboratorio ROU - OCEFA SA con el fin de salvar a más de 376 familias que habían quedado en la calle por el cierre del laboratorio. Esto se dio durante la presidencia de Mauricio Macri donde todo era mercado, hasta se eliminaron ministerios como el de salud. Nos obstruyeron, nos imposibilitaron desarrollar productos de los cuales la asociación tiene los certificados para elaborar. El Estado nos abandonó por razones meramente economicistas.

Entre tantos certificados (Disposición ANMAT N* 5.715 - Certificado: 47.240) de medicamentos se encontraba el DETEBENCIL (comprimido 6 mg) fundamentado en la IVERMECTINA (nombre genérico). Hoy la IVERMECTINA está siendo observada como una alternativa para combatir el COVID-19. “Ayer” ya hubiésemos tenido una herramienta más para combatir la pandemia que ha sembrado cientos de miles de muertos en el planeta.

La diferencia es bajo que modelo de comunidad queremos vivir. Hoy el mundo, que ya es pasado, nos plantea un galimatías para lo cual no estamos ni siquiera advertidos. Quizás muchos esperaban la expansión de la globalización, una disputa comercial entre países poderosos y otros pensaban en una “bomba biológica” con formato de cohete. No señores, se abrió otra ventanilla; la bomba biológica de transmisión. COVID-19 que hoy, si alguien la hubiese pensado y arrojado de manera intencional como método de “supresión biológica” en forma de arma letal tampoco la podría estar controlando.

Este nuevo, e inesperado, “bombardeo biológico” a la comunidad en forma de pandemia seguramente nos hará pensar si el MEMO 200 (NSSM 200) de Sir Henry Kissinger ha sido anticipadamente superado en cuanto al control de la natalidad y la superpoblación del planeta. El NSSM 200 estaba planificado, el COVID-19 no. ¡He ahí la diferencia!

Siempre, desde una línea de pensamiento humanista, hemos sostenido la lógica de la vida (que se reproduce y coopera por su subsistencia) y aboga por el logro de una felicidad común. Otras responden a la lógica devenida en “tecnoeconomicista”. Una es más humana, en tanto que la otra es puramente matemática; una expresa la “cultura del ser”, frente a la “cultura del tener”; una es expansiva, otra restrictiva; la primera quiere más vida y más reparto, la segunda menos reparto, y por lo tanto menos vida; para la primera la vida es inviolable, para la otra es inviolable el capital. En síntesis: mientras que una hace un llamamiento universal a la “convivencia biológica”, la otra propone a la “supresión biológica” como solución.

En nuestro espacio de pensamiento siempre se ha planteado el nacimiento y el desarrollo del “hombre bueno” fundado en la educación, la cultura, la salud, la justa distribución y la justicia social para contribuir con la humanidad brindándole un hombre formado que ayude al equilibrio planetario. Creímos que el principio de la vida y la entrada al jubileo se discutía solo en los foros internacionales. No. Hoy hablamos de la “supresión biológica inesperada”.

“El hombre sólo puede esperar verdaderas catástrofes humanitarias para las próximas décadas”. Hemos perdido la sustancia moral de nuestros actos; individuales y colectivos. Hemos perdido el valor de la “observación”, que no es lo mismo que “mirar”.

Estamos conviviendo con un cambio de paradigma y aún no lo queremos aceptar. Lo desconocido arrasa con gran parte de la humanidad. El COVID 19.









Etiquetas:   Biología   ·   Economía   ·   Planeta Tierra   ·   Coronavirus

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