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No faltan
quienes piensan que "el ladrón es de su misma condición". No sé qué
habrá visto UGT en su actual líder que siempre está donde no debe y opina al
revés de cómo dicta el sentido común. Estos días pasados ha despreciado a los
agricultores y sólo le ha faltado adjetivarlos
de "fachas": algo muy común entre cierto sector social cuando
se queda sin argumentos o bien el contrario se los desmantela, además de otras cuantas barbaridades más. Se suele decir que la
ignorancia es muy atrevida y, al parecer, este personaje está cargado de toda ella.
"Es la
derechona, terrateniente y carca", ha dicho el tal Pepe Álvarez. ¡Cuánto
se acuerda la tropa ugetista de siempre pensativo y aplomado, Cándido Méndez!
Y, evidentemente, mencionar a Nicolás Redondo no tiene parangón con el actual
heredero: Nicolás siempre demostró honradez, saber estar, bonhomía, negociación
firme y estudiada, sensatez en cascada.....
Lo último
medianamente sensato que se le recuerda al tal Pepe es haber creado su propio
blog; exactamente lo mismo que hicieron cerca de cinco millones de españoles en
el inicio de la primera década del siglo XXI. Nadie le niega que fue el primer
dirigente sindical de clase que creó su propio blog (otros sindicatos
sectoriales ya lo había hecho anteriormente). "Valor Sindical" es su
nombre; en él suele dar su punto de vista personal sobre diferentes cuestiones
sociales, laborales y políticas (sin duda, no llega más allá de ser un simple
blog).
Para mí no es
de recibo que un sindicalista insulte a los trabajadores. Al menos para éste
que escribe no lo es. Tras llamar "carcas" a los agricultores de
Extremadura, se ha apresurado a escribir un 'post' en su blog para suavizar una
de sus muchas meteduras de pata. La entrada se titula “El campo en lucha: no
son terratenientes, son trabajadores”. ¿En qué quedamos? Después de ‘cubrirse
de gloria’ no buscada dice: "Desde UGT,
como hemos venido haciendo, no solo apoyamos las manifestaciones, sino que las
promovemos con las demás asociaciones, porque no hay que olvidar que uno de los
convocantes es nuestra organización UPA (Unión de Pequeños Agricultores),
luchando codo con codo con cientos de miles de agricultores que están viendo
como su trabajo no es recompensado dignamente". Pero el daño ya
estaba hecho y los paños calientes no sirven cuando llegan tarde, y menos aún
cuando al loro se le ve un pico excesivo.
Dar mérito
al hecho de llevar el sindicato a las redes equivale al arduo trabajo que
infinidad de autónomos han hecho, pero con sus propios y por sus propios
medios: posiblemente él ha instado a que se haga con los medios del sindicato:
una organización que no se mantiene de las cuotas de sus afiliados sino de la “teta
estatal”. Quien no es capaz de generar riqueza, se arrima a la ubre de papá
Estado con un apego insaciable. Cuentan sus afiliados que gasta menos que un
sacristán en canastillos y, no hacer circular el dinero, es condenarlo a la
improductividad. Por cierto, de la creación del Canal UGT ni hablamos, al menos
de momento.
Ni el
'colorao' más besugo y desmañado es capaz de repetir lo del líder de
turno, al decir de su propia gente. Recuerden cuando dejó caer que todos los
trabajadores deberían contribuir a los sindicatos. ¡Lo que faltaba! No se conforman
con que los mantenga el Estado mientras ellos vegetan sino que, además, quieren
más y más; resultan ser insaciables como el independentismo catalán. A ver si
de una vez por todas se abre el ‘melón’ de la Constitución y se pone orden en
muchos aspectos; entre ellos, toda esa parafernalia de la representatividad
sindical y la eliminación de las absurdas liberaciones. Hay suficientes
evidencias respecto a la no necesidad de liberados: unos liberados a quien
debería pagar el propio sindicato y no la empresa a la que pertenecen. Antes o
después hay que meter sin piedad la tijera, hasta tal punto que son capaces de matar el
tiempo sin herir la eternidad, en palabras de Henry Thoreau.
No es la
primera vez que líder de UGT ofende a los trabajadores y daña su imagen de cara
a la sociedad. Cada vez que habla, sube el pan. Fuentes dignas de todo crédito
nos aseguran que, dentro del propio
sindicato, están hartos d ese tipo de liderazgo improductivo y de sus habituales bravuconadas. La gran mayoría
de los afiliados están deseando que lleguen nuevas elecciones sindicales. Son
conscientes de haber elegido a lo más cebollino y gaznápiro, con el inconveniente
de mostrar su permanente apoyo al independentismo autor del golpismo catalán.
No ha sabido
explicar la corrupción de UGT-A y quiere explicar las necesidades del campo:
precisamente él que desconoce si el tomate nace en parra, tetrabrik o árbol.
Sin duda, si la ignorancia, el despropósito y el analfabetismo funcional volaran,
no nos daría el sol.