Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Pandemia   ·   Poesía   ·   Crisis Económica   ·   Internet   ·   Transformacion Digital   ·   Andrés Manuel López Obrador   ·   Economía   ·   Auditoría   ·   Medicina   ·   Ecuador



"Literatura escrita por mujeres" Sor Patrocinio


Inicio > Literatura
23/01/2020


222 Visitas



María Josefa de los Dolores Anastasia de Quiroga Capopardo nació el 27 de abril de 1811 en San Clemente, Cuenca. Sus padres, don Diego de Quiroga, administrador de las rentas reales, y su esposa, Dolores Cacopardo del Castillo, se encontraban en plena huida de España durante la Guerra de la Independencia cuando Dolores dio al mundo a la pequeña María Josefa.


Al terminar la guerra, la familia Quiroga se trasladó a vivir a Chinchilla, donde pasó su infancia María Josefa. Era aún una niña cuando fallecía su padre, y su madre, viuda con cinco hijos, se trasladó a Madrid donde se instaló de manera permanente.

A los quince años, y tras rechazar una propuesta de matrimonio organizada por su propia madre, María Josefa ingresó, en 1826, en el convento madrileño de las Comendadoras de Santiago donde vivió bajo la protección de su tía, la marquesa de Santa Coloma. En 1829 se trasladó al convento de la Orden Concepcionista del Caballero de Gracia donde adoptó el nombre de Sor María Rafaela de los Dolores y Patrocinio.

Aún no había tomado los hábitos definitivos, siendo todavía novicia, Sor Patrocinio experimentó su primer estigma, una llaga en el costado izquierdo. Al año siguiente, cuando ya había hecho profesión solemne de votos, sus experiencias místicas fueron en aumento y sufrió todos los estigmas de Cristo, en manos, pies, costado y frente.

Sin embargo, parece que sus estigmas no convencieron a todos y en 1835 se inició un proceso judicial contra ella que se resolvió en su contra un año después y fue condenada a sufrir destierro de Madrid. Es probable que, además de la cuestión religiosa, en el proceso contra Sor Patrocinio también influyeran sus opiniones a favor de los carlistas.

Instalada en el convento de la Madre de Dios de Talavera de la Reina, Sor Patrocinio permaneció varios años en los que se dedicó a escribir su obra conocida como Mes de María perpetuo, llamado Libro de Oro, que se publicó luego, ya en el año 1860. En 1839, debido a su mala salud, se le permitió trasladarse al convento de las Concepcionistas Descalzas de Torrelaguna donde permanecería hasta 1844.

En aquellos años la corona española recaía en una niña de trece años, Isabel II. Educada en una profunda fe, la nueva reina había oído desde pequeña historias sobre Sor Patrocinio, conocida como "La monja de las llagas", a quien, por Real Decreto, permitiría volver a Madrid, al Convento de la Latina, donde recibiría de manera asidua la visita de Isabel II. Al amparo de la reina, Sor Patrocinio viviría una de sus épocas gloriosas. En 1845 se les permitió trasladar su comunidad al Convento de Jesús Nazareno donde fue nombrada maestra de novicias.

Tal era su influencia y fama en Madrid, que no todos le tenían en estima. Hasta en dos ocasiones fue víctima de atentados con armas de fuego, aunque de ambos salió ilesa. También sufrió las turbulencias políticas de aquellos años convulsos. En 1849, siendo abadesa de su congregación, no pudo evitar su propio destierro a Badajoz ordenado por el  entonces Presidente del Consejo de Ministros, Ramón María Narváez.

De vuelta a Madrid, Sor Patrocinio, a su pesar, se vio inmersa en la primera línea de la política, llegando a ser acusada de haber participado como cómplice en el atentado contra la propia reina a manos del Cura Merino en 1852.

A pesar de los intentos de sus detractores de acusarla de mentirosa y fraude, llegando incluso a querer implicar al papado para que dilucidara la cuestión no resuelta de los estigmas, Sor Patrocinio continuó manteniendo una estrecha relación con Isabel II y su marido Francisco de Asís, sobre los que mantuvo siempre una gran influencia y ejerció como consejera privada de los monarcas, defendiendo los intereses de las posturas más ultraconservadoras.

Sor Patrocinio fundó varios conventos en España, muchos cercanos a los Reales Sitios y llegó incluso a Francia donde continuó su labor como fundadora.

En 1877, cuando ya reinaba Alfonso XII, Sor Patrocinio regresó a España para seguir con sus fundaciones hasta que la enfermedad le obligó a permanecer en cama a principios de la década de 1890. El 27 de enero de 1891 una hidropesía general desde el corazón hasta el hígado terminaba con su vida.

En 1907 se iniciaba el proceso de beatificación de Sor Patrocinio.





Etiquetas:   Escritores   ·   Periodismo   ·   Lectura   ·   Biografía   ·   Lectores

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
20998 publicaciones
5178 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora