“Ya sea en agua o con
tequila, mi ser, gran sabor destila.”
.”
En digna tierra fértil, preciosa, nunca marchita,
la mexicana, que el buen cultivo fiel necesita,
con las semillas, vida temprana de un gran querer,
jardín y huerto, muy bien sembrado brotó mi ser.
El limonero, árbol del alma, cálido albergue,
tallo, follaje, tono verdoso que no se pierde,
me dio por fruto en temporada, divino abono,
limón me llaman, sus hojas firmes, pues, son mi trono.
Cuando hay cosecha cuesto trabajo, ramaje duro
de varas fuertes, medio espinosas, estoy maduro,
transpiro, huelo, acre de arraigo, soy vitamina
“C”, la fragante, . . . antioxidante, ácida mina.
En una mesa, con sal yodada, siempre partido,
denme sus labios esas “chupadas” que, yo, les pido,
destilo gotas, voy salpicando el terso mundo,
rocío perfume, leal me disperso, todo lo inundo.
Sagrada finca, feraz el suelo de aquel trasplante,
las manos lindas, noble cariño fertilizante,
sigo esperando mi dulce Adriana tu luz temprana,
pa´ darte aromas y mis sabores cada mañana.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
La Conchita, Zapotitlán, Tláhuac, Ciudad de México, a 14 de diciembre
del 2017
Dedicado a la Señora, Adriana Osorio Ramírez, en su cumpleaños . . .
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)