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Ni dólar ni peso, un tercer instrumento.


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30/08/2019


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Todo lo que en el mundo funciona en cuanto a medidas o instrumentos financieros, aquí en la Argentina no. A lo largo de esta crisis, pero también pasó en anteriores se pudo comprobar.




Subir la tasa hasta las nubes, congelar la economía real, secar de pesos el mercado, no logró bajar la inflación, ni sostener de modo sustentable el valor de la moneda.

Este último tramo de esta crisis, vimos incluso algo inedito: que suba la tasa, suba el tipo de cambio dólar y suban los precios. En cualquier país normal si se sube la tasa de interés, más dinero va a ahorro, baja el consumo, baja la demanda, eso hace bajar precios para sostener ventas y la gente no ahorra en divisas si no en su moneda local que paga más interés.

En Argentina la gente ahorra en dólares, cuando hay tasas altas se pasa a pesos, pero solo para luego, una vez hecha la ganancia de los intereses, comprar más dólares.

Es un mecanismo perverso que se reproduce desde los pequeños ahorristas, incluso en momentos de tasas altas con las cuentas sueldo y hasta en las mayores empresas.

El peso se utiliza para las transacciones diarias, incluso grandes, pero al momento de evaluar la rentabilidad o colocar ese excedente, se buscan valores constantes como el dólar. Por detrás vienen las propiedades inmuebles que también se piensan en dólares y recién después bastante lejos, cuando  hay momentos de condiciones que incentivan, vienen las inversiones en la economía productiva, comercial o de servicios a escala considerable, pero mientras la macro está desequilibrada, solo se invierte lo básico para sobrevivir.

Obviamente así no se crece, tampoco se consigue tener la actividad necesaria para lograr flujo de capitales y la macro se desordena más.

Cuando solo es posible no tener déficit de la cuenta corriente externa (que falten dólares) a costa de congelar la actividad y que no se necesite importar mucho (o casi nada), cuando el Estado no baja el gasto y debe endeudarse para cubrir déficit, cuando los únicos dólares posibles solo ingresan por deuda, entonces empieza este sálvese quien pueda.

Este es el final de cada historia de cada crisis, pero ¿cuál es el comienzo? si es que hay comienzo.

¿Por qué siempre faltan dólares, aún en esta última crisis cuando hasta hace un año y poco atrás, parecía que sobraban y se depreciaba?

O poniéndolo al revés ¿por qué siempre sobran pesos, en un momento donde la tasa ya no seduce o es mayor el miedo que la ambición, nadie los quiere a los pesos y este se derrumba?

No está subiendo el dólar como cada día, cada medio, periodista, especialista y hasta ciudadano repite, lo que no para de caer es el peso.

Así lo ve y nos ve el mundo y la prensa internacional titula en medios económicos "se derrumba el peso argentino"

Y junto con el peso, se derrumba todo. Porque no lo queremos.

Como no lo queremos, salvo para sacarle el último jugo que está dando un Banco Central quebrado con las tasas, pero solo para poder comprar más dólares, otra vez estamos en peligro de perder nuestra moneda, el poder adquisitivo lo perdimos hace rato.

Como cada vez que llega este momento, muchos proponen dolarizar la economía (que de hecho está dolarizada en costos y precios relativos) otra convertibilidad,  y hasta no tener moneda y solo usar el dólar. Hasta el presidente Macri el año pasado en una entrevista de TV aseguró "no tenemos moneda" y es dificil querer al peso, cuando el propio presidente no lo quiere.

Creo que está demás decir que, si cada cambio de moneda no funcionó, la convertibilidad terminó no funcionando y y que si desde 2002 que se devaluó de un salto el peso, se manipuló de todos modos la cotización pero tampoco funcionó y hoy el tipo de cambio es mayor a 60 pesos por dólar, el problema no está en el dólar. 

El problema es el desprecio por el peso, que se evidencia en el gasto público deficitario, la emisión de billetes o a futuro en instrumentos como Lebac antes, leliq ahora con alta tasa que termina depreciando en lugar de sostener al peso y el endeudamiento que esto genera.

No es la primera vez que nos pasa llegar a este resultado, aunque el proceso no haya sido exactamente igual en el pasado. Nos sobran pesos que cada vez valen menos y nadie quiere,  y nos faltan dólares que todos quieren llevarse y sacar del sistema.

La realidad indica que no hay país o incluso empresa, por más grande o solvente que sea, que pueda resistir caer en default, si al mismo tiempo todos sus acreedores o socios quieren llevarse su dinero. 

Tampoco es al único país que le pasó esto, podemos citar muchos ejemplos, pero si es Argentina el país en el que este resultado cada década se repite desde hace al menos cinco décadas.

Creo que el ejemplo más cercano y a la vez que más veces se toma de modelo aquí es Chile. 

El vecino trasandino a finales de los años 60' estaba en una situación similar y hasta más dramática. Con una inflación superando el 30% y cercana al 40% antes de su aplicación, salida de capitales, exceso de pesos chilenos que se desvalorizaban rápidamente, falta de incentivos al ahorro en moneda local, imposibilidad de tomar créditos y dolarización.

Ante este panorama el equipo económico del presidente Frei Montalva, jóvenes e innovadores técnicos económicos, propusieron un "instrumento de ahorro" que estaría indexado a inflación (que era su mayor problema) con lo cual, cualquier transacción que se hiciera con este instrumento: la UF o Unidad de Fomento, nunca se desvalorizaría, ni perdería su valor real con respecto al nivel de precios relativos.

A lo largo de estos años la UF tuvo  enormes resultados, haciendo que los chilenos vuelquen sus ahorros en este instrumento, generando créditos siempre actualizados, pudiendo cotizar cualquier compra, transacción o intercambio sin riesgo de desactualización. Pero además dado que con los años se cotizó en pesos chilenos, también valorizó a la moneda local y quitó de escena al dólar como refugio de valor o referencia, quedando estos solo reducidos a exportaciones e importaciones.

En Argentina un instrumento como la UF en el actual escenario, debería además de estar indexado por inflación, tener alguna combinación con cualquier desnivel del tipo de cambio dólar. Si se implementara este tercer instrumento, que no es billete dólar, tampoco es peso, pero se equilibra con ambos, seguramente solucionaría la presión sobre el dólar billete y el sobrante de pesos que los hace valer cada vez menos.

Así el dólar quedaría solo para importaciones, el peso para el consumo masivo y la UF para el ahorro y referencia de cotización de bienes durables, inmuebles, créditos o contratos de mediano y largo plazo. 

Algunos podrán pensar que no es esencialmente distinto a lo que es la UVA hoy en Argentina, el tema es que este valor indexado, al menos hasta no tener un control de la inflación y un nivel aceptable, nunca debió usarse como instrumento de compra, sino solo de ahorro previo, para conseguir en un futuro, la compra del bien.

De todos modos se llame UF o se llame UVA el nombre sería los de menos.

Lo que se necesitaría detrás del lanzamiento de un instrumento financiero como este, no monetizable ni a pesos ni a dólares, pero que se indexa con ambos y sirve para compras de bienes, infraestructura o inversión; es que todo el arco político y sobre todo los Partidos de poder del oficialismo y la oposición lo anunciaran juntos, lo sacaran por Ley del Congreso y le dieran previsibilidad a futuro.

Si los ahorristas en pesos, detrás de los cuales hoy está la bomba de la Leliq, creyeran en este instrumento, aflojaría la presión sobre el dólar, el BCRA dejaría de perder reservas y a la vez el nivel de tipo de cambio se estabilizaría.

Si la inundación de pesos que provocó la herencia de Lebac de Cristina, que Sturzenegger y luego Caputo multiplicaron por 5 veces y a continuación generaron las Leliq, dejaran de ser una amenaza a las Reservas porque hay un tercer instrumento para poder mantener valor, se podría bajar la tasa, aún sin haber conseguido todavía bajar la inflación, para que el crédito, el pago de endeudamiento de las empresas, la mayor inversión y más oferta, termine logrando frenar y bajar la inflación.

El tema central hoy es salvar la moneda, no perder más reservas y lograr llegar a completar esta transición a diciembre, donde una UF o UVA mejorada no alcanzará y se necesitará un Plan Económico integral.

El próximo que gobierne, deberá analizar el deterioro en los términos de intercambio que tenemos con el mundo, que Argentina exporta a un promedio de 300 dólares la tonelada e importa a más de 3000 dólares la tonelada.

Es insostenible un país, que para importar un celular, debe exportar prácticamente 1 tonelada de soja.

Como más allá de modelos liberales o proteccionistas, se deberá aceptar, que no sustituir importaciones, sobre todo de bienes de consumo, es ridículo en un país que siempre le faltan dólares. 

Los países deben hacer lo que les conviene y no ajustarse solo a modelos. En el mundo la guerra comercial entre USA y China y los proteccionismos que están surgiendo, cambiaron la fisonomía de la globalización. Esto no quiere decir que no siga, de hecho es como el cambio climático, se haga lo que se haga llega a todos y sucede. Pero si se pueden buscar alternativas  que quiten presión sobre la divisa y utilizar los dólares para crecer.

No sé si se está a tiempo de revertir este final de crisis, que puede ser impredecible.

Es como intentar frenar a una masa de gente que baja agolpada por una escalera, con sus pesos en las manos para cambiarlos por dólares en la primera ventanilla que encuentren.

Deberá ser muy creíble el anuncio de un tercer instrumento para conservar valor del ahorro, y sobre todo, que toda la política esté detrás convalidando el anuncio.

Y no sé si toda la política está a la altura de la gravedad actual.

Las últimas medidas que tomó el gobierno, de patear para adelante el pago de Bonos, Títulos y Papeles argentinos, priorizando los dólares que quedan para sostener el tipo de cambio y que las divisas se fuguen, es exactamente lo contrario a lo que dicen los estatutos de FMI y para lo cual nos dieron el mayor préstamo de la historia del organismo.

Esto demuestra que no se está a la altura.







Etiquetas:   Crisis Económica   ·   Devaluación   ·   Dólar   ·   Mauricio Macri   ·   Kirchnerismo

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