Aun y cuando el circulo oficial que rodea a Felipe Calderón intento destacar la presentación del programa royal tour que se transmite en los Estados Unidos en la cadena televisiva PBS de corte fundamentalmente cultural, en su canal VME orientado principalmente a la comunidad hispana, como una magnifica herramienta de promoción turística, la realidad tanto del hecho como de sus consecuencias contrasta sobremanera que el excesivo entusiasmo de la oficina presidencial y de algunos medios nacionales que consintieron en sobre valorar el acontecimiento, que en términos reales puede ya catalogarse como pobre, un fracaso.



