La Justicia, una verdadera que supera la imaginación de la imperfecta y falseada humana, ha irrumpido en muchas ocasiones dejándome sorprendido en no pocas circunstancias de mi vida. No obstante tuve un gran amigo, de los que se lleva en el alma, pese a haber traspasado las fronteras de esta existencia efímera ,quien me vaticinó que aquellos que pretendieran mi daño habrían de arrepentirse de sus obras. Lo cierto es que siempre me ha sucedido así.



