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La política del Gran Garrote sigue vigente.


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27/03/2019

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El Gran Garrote” es conocida como una política exterior por parte de Estados unidos hacia América Latina y el Caribe que tiene su origen en las primeras décadas del siglo XX. Esta política, emanada por el presidente Theodore Rooselvelt, tenía el principal objetivo de sostener la participación de Estados Unidos como un mediador entre los países del norte y los países del sur. Esta política, principalmente, se basaba en la justificación de una intervención a todo el cono sur con el único fin de que Estados Unidos se convirtiera en una potencia hegemónica, mientras que a América Latina se le veía como su patio trasero.


A pesar de que esta política exterior es de hace más de un siglo, lo cierto es que se sigue manteniendo la idea central de esta política, en el sentido de que aún existe un insiste acoso de Estados Unidos hacia algunos países de América Latina, específicamente a Venezuela. Aunque los mecanismos para apropiarse del cono sur son distintos a los que se utilizaban hace un siglo,  actualmente existen distintas dinámicas que hacen dar cuenta que la política del gran garrote sigue presente. Con esto me quiero referir al bombardeo mediático que existe hacia Venezuela para construir una imagen negativa en torno a Nicolás Maduro y el manejo que éste ha dado a su país. 

Carlos Fazio recientemente escribió en La Jornada que actualmente la guerra que se vive en contra de algunos países de América Latina ya no es a través de armas, sino de otros mecanismos que atraviesan los aspectos sociales, culturales, psicológicos y mediáticos. En este sentido, lo que se busca a través de los medios es construir lugares comunes “que de tanto repetirse se incorporan al imaginario colectivo e introducen, como única, la visión del mundo del poder hegemónico”. Estos lugares comunes representan posicionamientos a favor de una intervención disfrazada de ayudas humanitarias.

Las recientes declaraciones del vocero de asuntos exteriores de China, Geng Shuang, permite comprender en tan pocas palabras cuál es el sentido de defender al pueblo venezolano y cómo la política del gran garrote, aunque tenga más de 100 años, sigue estando presente en nuestros días. Lo que dijo Geng Shuan fue lo siguiente: “Respecto a Venezuela nos gustaría enfatizar que este asunto sólo lo puede resolver el pueblo venezolano. Está en el interés de Venezuela y otros países vecinos mantener la estabilidad en Venezuela. China está dispuesta a trabajar con la comunidad internacional para ayudar a que Venezuela recupere su estabilidad tan pronto como sea posible. Mientras tanto, desarrollaremos firmemente nuestra cooperación amistosa y mutuamente beneficiosa con los países latinoamericanos. América Latina no pertenece a ningún país ni es el patio trasero de nadie”.

Las declaraciones del gobierno chino permiten hallar un poco de sensatez en el asunto tan delicado por el que pase actualmente Venezuela. Si bien es cierto que Venezuela está pasando por una fuerte crisis económica, sumado a los últimos apagones eléctricos que ha vivido el país, no es común encontrar en los diarios estadounidenses que esta crisis económica se deba a un bloqueo económico impuesto por EU hacia Venezuela. Por el contrario , lo que prevalece en los diarios es que en Venezuela hay crisis, que Nicolás Maduro es un dictador, que el populismo es un peligro y demás apelativos negativos que lo único que buscan es hacer creer que Venezuela necesita urgentemente una intervención por parte del Tio Sam.

Aunque en repetidas ocasiones se ha insistido en que lo único que le interesa a Estados Unidos es el petróleo de Venezuela, quizá sólo bastaría revisar la historia de las intervenciones que ha tenido Estados Unidos en otros países y ver en qué situación los dejó. Sería certero preguntarse cuántos muertos dejó el país “salvador” en Irak o en Libia, quién se quedó con el petróleo de ese país y cómo es la situación actual de estos dos. Al revisar lo acontecimientos de la llamada “primavera árabe” quizá podrían entenderse semejanzas entre lo que pasó hace 9 años y lo que acontece actualmente en Venezuela.

Así, es claro por qué existe un interés de EU por catalogar de negativo cualquier acción que tome Venezuela, además de reafirmar con cada acción que harán todo lo posible por seguir siendo el país dominante. Acciones como la creación del “PROSUR”, contraparte del UNASUR y del CELAC. sólo reflejan la frustración que tiene Estados Unidos al no poder penetrar, controlar ni intervenir tan fácilmente en el pueblo venezolano. Aunado a esto, es de gran relevancia que en la academia sea más común encontrarse con este tipo de debates y reflexiones que ponen en la mira los atropellos que hace EU hacia los países de América Latina. Esto resulta una tarea importante porque significa que está primando el pensamiento crítico y la información verosímil de los hechos.

 

MIGUEL ANGEL MACIEL GALINDO

Twitter: @miguelmg28



Etiquetas:   Política   ·   Nicolás Maduro   ·   Venezuela   ·   Estados Unidos   ·   Intervencionismo

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