Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Lectores   ·   Escritores   ·   Periodismo   ·   Ética   ·   Filosofía   ·   Derecho Civil   ·   Libre Pensamiento   ·   Libertad de Expresión   ·   Libertad de Pensamiento   ·   Derecho



"Literatura escrita por mujeres" la escritora Helen Adams Keller


Inicio > Literatura
06/03/2019


272 Visitas



Helen Adams Keller, nació el 27 de junio de 1880 en Tuscumbia, Alabama, Estados Unidos. Sus padres, Arthur H. Keller y Kate Adams, tenían una granja construida por el abuelo de Helen en 1820.  Su padre, además, era propietario del periódico Tuscumbia North Alabamian desde 1870, y había servido como capitán en el ejército confederado. Era una familia con una buena situación económica. Sin embargo, a causa de la derrota de la Confederación, tuvieron que vivir de una manera más humilde.


A los 19 meses de edad, la pequeña Helen comenzó a presentar síntomas de una enfermedad que en su época definirían como congestión cerebro-estomacal, aunque especialistas modernos sugieren que pudo haber sido escarlatina, sarampión o meningitis. La enfermedad le llevó a Helen a perder completamente su visión y audición, y a convertirse en una niña que sufría ataques de furia por verse distinta a los demás y no poder comunicarse con sus padres.

Cuando cumplió siete años, sus padres decidieron buscar una instructora y fue así como el Instituto Perkins para Ciegos le envió a una joven especialista, Anne Sullivan, una joven de 20 años con discapacidad visual, que se encargó de su formación y logró un avance en la educación especial. Sullivan vivió hasta su muerte en 1936 junto a Keller.

Anne Sullivan, una persona con discapacidad visual graduada del Instituto Perkins para Ciegos, llegó a la casa de Helen en marzo de 1887, y comenzó a enseñarle a comunicarse por medio del deletreo de palabras en su mano. Esto fue muy complicado para Helen al inicio, pues no lograba entender que existiese una sola palabra para cada objeto, pero al cabo de un mes comprendió que existía una relación entre las palabras y los objetos.

Después de aprender a comunicarse, el siguiente desafío para Helen fue aprender a leer. Cuando logró un deletreo fluido, Sullivan le proporcionó pequeños cartones con letras en relieve con los que ordenaba palabras y formaba oraciones cortas. Posteriormente, Helen recibió clases de aritmética, zoología y botánica con ayuda de su maestra, quien le enseñó a contar por medio de operaciones ensartadas por grupos.

A los tres meses de su iniciación en la educación especial, Helen ya sabía leer y escribir mediante el sistema braille y también utilizar el lápiz. Gracias a la educación y a su nueva comprensión de la vida, Helen cambió su manera de ser y se convirtió en una niña muy sociable y amable. Era brillante, leía mucho, y en poco tiempo aprendió a leer los labios de las personas mediante el tacto, la percepción del movimiento y las vibraciones de los mismos.

En 1894, Helen y Anne participaron en la apertura de una escuela para sordos en Nueva York dirigida por Juan D. Wright y el Dr. Thomas Humason. Helen asistió a esta institución hasta 1986 donde estudió en la escuela de señoritas de Cambridge, Massachusetts.

La Universidad fue un nuevo reto para Helen, sobre todo por el hecho de que sus clases debían ser impresas en braille En la universidad, Helen se enfrentó a nuevos retos: sus manuales de capacitación debieron ser impresos en braille y las clases estaban repletas de gente, aunque los profesores mantuvieron una atención especial para con ella, especialmente con las asignaturas con las que tenía mayor dificultad, álgebra y geometría. Sus estudios fueron financiados por el magnate Henry Huttleston Rogers.

Después de graduarse en Cambridge, Keller ingresó en el Radcliffe College, donde recibió una licenciatura, convirtiéndose así en la primera persona sordociega en obtener un título universitario.  En ese mismo año, 1904, Anne se casa con John Macy, un socialista acérrimo con el que Keller leyó la obra filosófica de H. G. Wells, que fortaleció aún más sus puntos de vista acerca de esa ideología.

Comenzó a interesarse por los derechos de los trabajadores cuando leyó que el mayor porcentaje de ciegos se hallaba en los estratos bajos de la población debido a las precarias condiciones laborales en las fábricas. Posteriormente, se relacionó con movimientos socialistas femeninos y apoyó las causas de Emmeline Pankhurst. Su origen sudista jugó un papel controvertido en sus opiniones políticas a pesar de que siempre se manifestó en contra de la esclavitud; ​el padre de Keller era un sudista «típico» y afirmó hasta el final de su vida que los negros no eran personas. ​Su madre tenía una visión política más inclinada al liberalismo.

Siendo estudiante, Helen Keller escribió su primera obra La historia de mi vida que fue publicada en 1903, ganándose las alabanzas de muchos críticos importantes de la época y popularizándose hasta el punto que fue traducida en 50 idiomas y varias veces reimpresa en inglés.

Al finalizar la universidad, Keller, Anne Sullivan y Macy se trasladaron a una nueva vivienda en Forest Hills, donde escribió varios libros: El mundo en el que vivo, Canción del muro de piedra y Fuera de la oscuridad.

En 1905, Keller se afilió formalmente al Partido Socialista, lo que provocó que su imagen descendiera drásticamente en Estados Unidos y se convirtiera en objeto de críticas y ridiculizaciones. Los periodistas en este sentido señalaron que Keller no podía analizar objetivamente la política como consecuencia de su discapacidad.

La relación entre John Macy y Anne Sullivan se deterioró cada vez más en los últimos años y en 1914 se separaron formalmente. Sin embargo, no llevaron a cabo los trámites de divorcio y al momento de la muerte de Macy en 1932, aún figuraba como casada.

Keller manifestó su descontento ante el ingreso de Estados Unidos en el conflicto bélico durante la Primera Guerra Mundial, así que cofundó la organización Helen Keller Intenational, la cual tenía como objetivo dedicarse a la visión y la salud en general. También se mostró a favor de la Revolución Rusa en 1917 y posteriormente participó en la creación de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles.

Era una época muy difícil para las personas que tenían alguna discapacidad, más aún para aquellas como Helen que tenían varias, así que ella decidió adoptar una posición de derechos para sus iguales. Keller se convirtió en una oradora y autora de fama mundial, y fue considerada a la vez una ferviente defensora de las personas con discapacidad. Opositora de Woodrow Wilson, mantuvo una postura pacifista a lo largo de su vida y tocó en sus escritos temas controvertidos como la prostitución y la sífilis (una de las causantes de la ceguera).

Después de unirse al Partido Socialista, se dedicó a realizar arduas campañas y escritos sobre la clase trabajadora, especialmente desde 1909 a 1921. Por otra parte, conoció personalmente a todos los presidentes de Estados Unidos desde Grover Cleveland a John F. Kennedy.

Keller se incorporó a la vez a organizaciones reconocidas por su lucha contra el racismo en Estados Unidos, incluyendo la National Association for the Advancement of Colored People.

Era de suponerse que una vida tan fantástica iba a llamar la atención de varios cineastas. El primero que propuso realizar un documental sobre ella fue Francis Trevlyan Miller, y posteriormente se grabaría en el estudio Brunton, con el director George Foster Platt. Keller tuvo que utilizar distintos métodos de comunicación para poder transmitirle al director nada más y nada menos que la historia de su vida bajo sus propias palabras. La película se llamó Deliverance, se estrenó en 1919 y fue totalmente muda.

A principios de los años 20, Helen comienza a realizar diversos viajes por Estados Unidos para hablar sobre su inclinación política, siempre al lado de Sullivan, hasta que en 1924 se retira momentáneamente para dedicarse de lleno a la ayuda de personas con discapacidad visual como ella, cosa que coincidía con su ingreso a la Fundación Americana para Ciegos. En ese entonces, las personas que sufrían de ceguera no eran educadas y los mandaban a asilos, lo cual es considerado totalmente una violación de derechos humanos, y es por eso que Helen dedica ese momento de su vida a dar clases para luchar por los intereses de estas personas. En 1932 Helen trasciende fronteras y es nombrada vicepresidenta del Real Instituto para Ciegos del Reino Unido.

Anne Sullivan, su compañera durante 49 años, murió en 1936. Su muerte significó una pérdida severa para Keller, quien en 1929 escribió: «Ofrezco una súplica temblorosa al Señor, porque si ella se va, voy a quedar realmente ciega y sorda».

En 1937, Keller viajó a Japón, donde conoció la historia del perro Hachiko. Admitió que le gustaría tener un ejemplar de su raza y al cabo de un mes, se le obsequió un Akita Inu llamado «Kamikaze-go». Cuando al poco tiempo murió de moquillo, el gobierno japonés le otorgó a su hermano, «Kenzan-go», como regalo oficial por parte del Estado en julio de 1938. Se le atribuye a Keller el haber introducido y popularizado al akita en Estados Unidos gracias a estos dos ejemplares.

Después de ser nombrada embajadora en Relaciones Internacionales por parte de la American Foundation for Overseas Blind, Keller visitó 35 países de Sudamérica, Europa y África, financiada por el Departamento y la Fundación Americana para Ciegos. En 1948, tres años después de los bombardeos atómicos, efectuó una visita a Hiroshima y Nagasaki como parte de su programa de oposición a la guerra y se mostró encantada con la cálida bienvenida que recibió por parte de dos millones de personas en estas ciudades. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, visitó a soldados que habían perdido la vista o el oído durante el combate con el fin de ofrecerles contención y ánimo.

En 1954, participó en el rodaje del documental Helen Keller in Her Story, dirigida por Nancy Hamilton y narrada por Katharine Cornell, que obtuvo el Óscar al mejor documental largo.

En 1961, Keller sufrió una serie de derrames cerebrales que la obligaron a utilizar una silla de ruedas y reducir sus actividades sociales y apariciones públicas. ​ Debido a eso, en 1964 no pudo concurrir a la ceremonia donde recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, uno de los reconocimientos civiles más prestigiosos de Estados Unidos, por parte del presidente Lyndon Johnson. En 1965, fue incluida en el National Women’s Hall of Fame durante la Feria Mundial de Nueva York.

Keller falleció a los 87 años mientras dormía, el 1 de junio de 1968, en su residencia «Arcan Ridge» de Easton, Connecticut, días después de sufrir un ataque cardíaco. Después de llevarse a cabo el funeral, sus cenizas fueron colocadas en la Catedral Nacional de Washington​ junto a las de Anne Sullivan.

En 1971, su nombre fue introducido en el Alabama Women’s Hall of Fame. ​En 1980, en conmemoración a su centenario, el presidente estadounidense Jimmy Carter proclamó por decreto el 27 de junio, día de su natalicio, como el «Día de Helen Keller»

En 2003, Alabama honró su memoria con la edición de una moneda de cuarto de dólar con su imagen como parte de una serie de 50 monedas conmemorativas para «promover la difusión de conocimiento de los estados individuales, su historia y geografía entre los jóvenes de los Estados Unidos».

En 2009, se añadió una estatua de bronce de Helen a la edad de siete años al lado de una bomba manual a la National Statuary Hall Collection del Capitolio de los Estados Unidos.  El monumento representa el momento de su infancia en que comprendió su primera palabra, «agua», y lleva inscrita una cita de su autoría en relieve: «Las cosas más bellas y mejores en el mundo no pueden verse ni tocarse pero se sienten en el corazón». La casa donde pasó su infancia, en la que cada año se celebra un festival en su memoria y se reproduce The Miracle Worker, está incluida en el Registro Nacional de Lugares Históricos.

Helen Keller es un ejemplo de superación y coraje, como también un símbolo de la lucha por los derechos de las personas con discapacidad.

 







Etiquetas:   Escritores   ·   Periodismo   ·   Cultura   ·   Biografía   ·   Lectores

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
17925 publicaciones
4577 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora