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"Literatura escrita por mujeres" la escritora Marguerite Yourcenar


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26/02/2019


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Marguerite Yourcenar (8 de junio de 1903 – 17 de diciembre de 1987)  fue una novelista y ensayista francesa nacida en Bruselas. El verdadero nombre de Marguerite Yourcenar era Cleenewerck de Crayencour y, para no hacer verdad eso de que la fama es un conjunto de malentendidos, reconvirtió su apellido en Yourcenar, que no es sino el anagrama de Crayencour.


Su madre, Fernande de Carttier de Marchienne, perteneció a una familia aristocrática belga, y murió cuando Marguerite tenía tan solo diez días de vida debido a complicaciones en el parto. Desde ese momento, su padre, Michel-René Clenewerck de Crayencour se hizo cargo de su crianza. La abuela paterna Noemi Dufresne fue muy importante en los primeros 10 años de Marguerite. Vivieron con ella en Mont Noir, en Saint-Jans-Cappel, al norte de Francia.

Después de la muerte de su abuela en 1910, su padre vendió la propiedad familiar en 1913, en contra de la opinión de su otro hijo Michel-Joseph, fruto de un matrimonio anterior y adquirió una casa de verano en Ostende. A partir de entonces la niñez de Marguerite transcurrió entre Lille, la casa de Ostende y largas estancias en la costa azul en Menton o Montecarlo, donde su padre acudía con asiduidad porque era muy aficionado al juego. Cuando se inició la Primera Guerra Mundial tuvieron que huir y refugiarse en Londres. Antes de terminar la guerra se trasladan a París. Mientras estuvieron en aquel ambiente belicista y hostil, Marguerite pasaba las horas leyendo a Romain Rolland, ferviente pacifista, que marcó su vida.

Después de la guerra se trasladan a Montecarlo, y posteriormente se ubican en Montreux, donde su padre después de enterarse de que padecía cáncer, decide suicidarse poco tiempo después. De su padre, Marguerite aprendió mucho, en especial el amor por los libros y la literatura, y leyó desde temprana edad a los grandes escritores europeos tales como Flaubert, Maeterlinck o Rilke y también autores clásicos como Virgilio, uno de sus preferidos. Antes de que su padre muriera le había pagado la publicación de dos poemarios escritos por ella: El jardín de las quimeras y Los dioses no han muerto.

Cursó estudios universitarios, especializándose en cultura clásica, y empezó a publicar diez años antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, aunque con escaso éxito. De esta primera época son las novelas Alexis o el tratado del inútil combate (1928), que comenzó a despertar el interés de la crítica; La Nouvelle Eurydice (1929); Denier du rêve (1934), historia de un atentado fracasado contra Mussolini, donde la violencia política ocupa el primer plano; y La mort conduit l’attelafe(1934), colección de tres cuentos.

En 1938 publica dos libros, Los sueños y las suertes en Grasset y Cuentos orientales en La Nouvelle Revue Française. También en 1938, aunque se publica en NRF en 1939, escribe en un mes, la novela corta El tiro de gracia, que es reconocida hasta por sus mayores detractores como una obra maestra.

En 1939, para que pudiera escapar de los problemas bélicos, su mejor amiga en ese momento, una traductora norteamericana llamada Grace Frick a la que había conocido en París en 1937, la invita a Estados Unidos, donde dará clases de Literatura comparada en la ciudad de Nueva York. Yourcenar era bisexual, ella y Frick se harán amantes y seguirán juntas hasta la muerte de esta en 1979 a consecuencia de un cáncer de mama.​ Se instalan en Hartford (Connecticut), donde Grace es jefe de estudios de un College de la Universidad. En 1943, debido a que ya ha gastado toda su herencia, y para no depender completamente de Frick, Marguerite comienza a trabajar como profesora de francés e italiano en el College femenino Sarah Lawrence, en Bronxville, al norte de Nueva York, un establecimiento muy elitista, que utiliza pedagogía avanzada y en el que también enseñó por aquellos años Mary McCarthy. Enseña allí hasta 1953, con un paréntesis de un año en 1950, que utilizó para acabar la redacción de las Memorias de Adriano.

En 1951 apareció la considerada obra cumbre de la escritora francesa de origen belga. Memorias de Adriano es, sin duda alguna, uno de los textos más brillantes y profundos de la literatura del pasado siglo XX, y precursora en gran medida del prestigio que el género histórico ha gozado en las últimas décadas. La forma que le confiere Marguerite Yourcenar, la de una larga epístola dividida en capítulos y dirigida a Marco, permite que la voz del emperador Adriano fluya sin intermediarios y nos revele los acontecimientos de su vida pasada y su interioridad.

En esta novela, Yourcenar reconstruye la biografía del emperador y el contexto histórico en el que surge y se desarrolla, pero también recrea un modo de ver el mundo y las formas en las que una mente como la de Adriano se relaciona con él, es decir, una filosofía de la vida.

La novela Memorias de Adriano obtuvo un éxito inmediato y una gran acogida por parte de la crítica. Su presentación fue el motivo para volver a Francia después de doce años de ausencia. A partir de entonces ella y Grace viajan a Europa casi todos los años en invierno y primavera para dar conferencias, reanudar los viajes a los que era tan aficionada y también para evitar los rigurosos inviernos de Mount Desert. Además de Francia, vuelve a Suiza e Italia y visita también Holanda y Escandinavia.

En 1965 publica su obra Opus nigrum (La obra en negro), que tiene como protagonista al médico, filósofo y alquimista Zenón, ambientada en la Europa del siglo XVI.

Muy a su pesar, durante los años setenta tuvo que permanecer casi recluida en Mount Desert, por decisión propia para acompañar a su pareja Grace, que padecía cáncer de mama, hasta su muerte en 1979. Este fue un periodo difícil para Marguerite, pero le permitió redactar los dos primeros volúmenes de la trilogía de memorias familiares El laberinto del mundo; Recordatorios, que trata de la historia de la familia materna y Los Archivos del Norte, que trata de la familia de su padre.

Mientras estuvo visitando África terminó la redacción de los relatos que componen Como el agua que fluye (1982), y el ensayo Mishima (1981). Un año después, publicó un libro de conversaciones con Matthieu Galey, que constituye una reveladora autobiografía: Con los ojos abiertos. Marguerite volvió a Estados Unidos, donde continuó dando clases de Literatura Comparada. Pasado un tiempo su salud comenzó a debilitarse hasta que el 17 de diciembre de 1987, falleció en Mount Desert Island, Estados Unidos. Su hogar en Maine, el Petite Plaisance de Mount Desert Island, actualmente es una casa-museo donde las personas pueden asistir para aprender sobre  su vida y obra.

Sus restos descansan en la misma isla junto a los de la compañera de toda su vida Grace Frick,​ en una sencilla tumba en el Brookside Cemetery de Somesville.

Legó sus archivos personales y literarios a la Harvard University de Cambridge. En su Houghton Library pueden ser consultados libremente miles de cartas, fotografías y manuscritos, excepto algunos documentos, que quedarán liberados en 2057. En Bruselas, su ciudad natal, existe también, desde 1989, el Centre International de Documentation Marguerite Yourcenar (CIDMY),​ que atesora numerosos fondos gráficos y escritos y ofrece información puntual sobre actividades y publicaciones relacionadas con la afamada autora.

Marguerite Cleenewerk de Crayencour, conocida mundialmente por el anagrama de su apellido, irrumpe en la Academia Francesa de las letras en 1980 coincidiendo con el 346º aniversario de la ilustre institución, conocida como ‘la Coupole’. Con su nombramiento, la Academia pone fin a más de tres siglos de misoginia. ‘El club de hombres más cerrado del mundo’ permite el acceso a una mujer, un acontecimiento sin precedentes. Marguerite se convierte en la primera ‘inmortal’ de las letras francesas por veinte votos a favor contra doce que optaron por apoyar la candidatura de Jean Dorst, director del Museo de Historia Natural.







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