► Populismo made in Argentina

En el fondo todos los populismos se parecen. Intervencionistas, demagogos, incumplidores de promesas, y sobre todo personalistas.La profundísima crisis institucional económica y política de 2001, que casi termina con el sistema democrático en nuestro país, derivó en más de lo mismo. O mejor dicho: peor de lo mismo.

 

. Intervencionistas, demagogos, incumplidores de promesas, y sobre todo personalistas.La profundísima crisis institucional económica y política de 2001, que casi termina con el sistema democrático en nuestro país, derivó en más de lo mismo. O mejor dicho: peor de lo mismo.
Estos largos ocho años del matrimonio Kirchner en el gobierno, nos dejan un legado difícil de ocultar ante nosotros mismos y el Mundo.

1) La infación más alta del Mundo luego de Venezuela

2) Un nivel de pobreza que no ha disminuído pese al crecimiento, que no ha sido desarrollo

3) Crecimiento concentrado en pocas manos

4) Ausencia de inversiones en infraestructura

5) Destrucción casi total del mercado de capitales

6) Fuerte atraso en el tipo de cambio

7) Una compleja red de subsidios estatales para amigos del gobierno y profunda corrupción

8) La sensación que, si cae el precio de la soja o devalúa Brasil, desaparecemos del mapa.

En rigor, nuestra situación no difiere mucho de otros compañeros de ruta en América Latina, surgidos del fracaso del fundamentalismo de mercado de la década de los ´90.

El pueblo argentino ha comprado POPULISMO en estos años, y nada asegura que no intente comprar nuevamente, por 4 años más, ya que las elecciones presidenciales de Octubre venidero, encuentran a una oposición aún dispersa y escasa de proyectos e ideas.

Sectores de la clase media que aún sobreviven como pueden y como tal en Argentina, no ocultan su desencanto por el actual modelo surgido de lo peor de la vieja política. No hace falta más que participar de las redes sociales para percibir el descontento con total claridad.

La Argentina depende hoy básicamente de solo tres factores, para que el actual sistema económico definido como "capitalismo de amigos K" perdure o se derrumbe como un castillo de naipes.

1) Que la soja siga cotizando por encima de U$S 500 la tonelada en Chicago

2) Que nuestro vecino Brasil no devalúe

3) Que no suframos ningún desastre climático en los cultivos.

Si cualquiera de esas variables se fuera de cauce, la situación actual se transformaría de inmediato en algo peor aún: falta de gobernabilidad. Incluso el escenario que se avecina luego de las elecciones, puede conducir a ese callejón cualquiera sea quien gane, si no lo hace por mayoría absoluta.

En Argentina no existe el consenso. Quien gana el gobierno IMPERA, Y QUIEN PIERDE SE SOMETE.

Estamos muy lejos de ser, a casi 30 años de democracia, un posibilidad cierta de prosperidad y desarrollo, pese a la enorme potencialidad de nuestra tierra.

Ocurre que, en pleno siglo XXI,  ya no alcanza con ello. Se requiere de objetivos claros, consensos básicos, continuidad de políticas de Estado, y mucho diálogo.

Y ese es nuestro principal déficit.

UNETE



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