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La “soberanía” de las Autoridades Universitarias de la UAM.


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19/07/2018


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Titulé este articulo “La “soberanía” de las Autoridades Universitarias de la UAM”, no por expresar una ironía como lo parece de primera intención, sino por describir la forma en que se conducen e interpretan “líricamente” lo que es la “Autonomía Universitaria”, pero no porque efectivamente lo sean; las autoridades universitarias no son autónomas y mucho menos soberanas, como lo demostrare a lo largo de esta argumentación jurídica. 


Autonomía Universitaria.

La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), es una Institución de Educación Superior (IES), organismo descentralizado del Estado, que por disposición expresa en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) recibió la Autonomía por medio de una Ley Federal, expedida por el Congreso de la Unión: su Ley Orgánica (LOUAM).

CPEUM Art. 3o.-

VII. Las universidades y las demás instituciones de educación superior a las que la ley otorgue autonomía, tendrán la facultad y la responsabilidad de gobernarse a sí mismas; realizarán sus fines de educar, investigar y difundir la cultura de acuerdo con los principios de este artículo, respetando la libertad de cátedra e investigación y de libre examen y discusión de las ideas; determinarán sus planes y programas; fijarán los términos de ingreso, promoción y permanencia de su personal académico; y administrarán su patrimonio…

LOUAM. Art. 1.- 

Se crea la Universidad Autónoma Metropolitana, como organismo descentralizado del Estado, con personalidad jurídica y patrimonio propio. 

Como puede advertirse sin esfuerzo de los dos textos antes citados, la “Autonomía” la recibió la Universidad, no sus autoridades. 

Lo anterior significa que la UAM, de conformidad con lo establecido en la Constitución y en su Ley Orgánica puede darse sus propias normas reglamentarias, que no leyes, a través de los órganos y procedimientos establecidos para ese efecto en su Ley Orgánica. 

Autonomía y soberanía.

“Autonomía”: del griego “autós”, propio, mismo; y “nomos”, Ley (1); significa autonormarse,  darse sus propias normas... por lógica jurídica, reglamentarias, derivadas y subordinadas a su Ley, y ésta a la Constitución. La Universidad no tiene entre sus facultades constitucionales y legales la de emitir reglamentos “independientes” (2) de su Ley Orgánica. 

Derivado de la autonomía, la Universidad, tiene la facultad y la responsabilidad de gobernarse a si misma, dentro del Estado de Derecho.

La “autonomía” es distinta de la “soberanía”, de la primera ya se dijo en párrafos anteriores que significa y cuáles son sus alcances.

Soberanía: es el poder político supremo que corresponde a un Estado independiente, sin ninguna interferencia de fuentes o cuerpos externos. En teoría política, la soberanía es un término sustantivo que designa la autoridad suprema que posee el poder último e inapelable sobre algún sistema de gobierno. (3).

Soberanía significa poder superior, máximo; que en México, reside originariamente en el Pueblo Mexicano,.

CPEUM Art. 39.- 

La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.

La “Autonomía” en la UAM.

Las normas reglamentarias que puede expedir la UAM, en ejercicio de su “Autonomía”, tienen que ver, exclusivamente con sus fines de Educar, Investigar, y difundir la Cultura, y derivan de su Ley Orgánica y solo a ella  “reglamentan”. No puede hacerlo en otras materias, por ejemplo: penal, fiscal, internacional, civil, etc.

Los reglamentos y demás normas que en uso de su “Autonomía” expide la Universidad, no pueden contravenir de ninguna forma lo dispuesto en la Constitución y en su Ley Orgánica. Un Reglamento no puede modificar una Ley, y menos aún puede modificar la Constitución, o contravenirla. 

Un Reglamento Universitario no puede establecer un Tribunal para juzgar violaciones a los Derechos Humanos reconocidos por la CPEUM y en los Tratados sobre estos, celebrados por el Estado Mexicano, esto es competencia exclusiva del Poder Judicial Federal, y en su caso, de los Tribunales Internacionales competentes.

CPEUM Art. 103.-

Los Tribunales de la Federación resolverán toda controversia que se suscite I. Por normas generales, actos u omisiones de la autoridad que violen los derechos humanos reconocidos y las garantías otorgadas para su protección por esta Constitución, así como por los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte;

Por un uso indebido, a los Reglamentos expedidos por la Universidad se les llama “legislación”, pero no son “leyes”, ni tienen ese rango.

Los Reglamentos no pueden vulnerar o restringir los Derechos Humanos, por ejemplo, no deben ser retroactivos, privativos o especiales, no son “reglamentos independientes” (2), porque están subordinados a su Ley Orgánica, y ésta a la CPEUM.

La Jerarquía Normativa en la Universidad (UAM) sigue el siguiente orden: 1.- CPEUM, 2.- Leyes Generales y Federales (Ley para la coordinación de la Educación Superior, leyes fiscales y de fiscalización, etc.), LOUAM, 3.- Reglamento Orgánico de la UAM (ROUAM), 4.- Otras normas reglamentarias, 5.- Normas administrativas generales tales como Acuerdos, Planes y Programas, 6.- Otras normas administrativas particulares, tales como convocatorias, oficios, convenios, etc.

Universidad, Autonomía Universitaria y autoridades universitarias.

Por su parte, las autoridades universitarias no son la Universidad, son personas que la representan de acuerdo con sus facultades expresas, solo si y en tanto que que se apeguen a lo dispuesto en las Leyes, y están sujetas a la Constitución, Leyes y Tratados que de ella emanen. Así como a los Reglamentos Universitarios.

Las autoridades universitarias, por lo tanto, están obligadas a respetar, proteger y garantizar los derechos humanos.

CPEUM.- Art. 1, tercer párrafo…

Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.

Las autoridades universitarias, en tanto que autoridades, solo pueden hacer jurídicamente aquello que la ley les faculta “expresamente”, en la LOUAM esto se establece y explica como “desconcentración funcional y administrativa”: cada autoridad tiene establecidas sus atribuciones, y solo a ella le compete cumplirlas. Las atribuciones genéricas establecidas para resolver casos excepcionales, no deben ni pueden ser interpretadas en contra de los textos legales o de la lógica jurídica.

Las autoridades universitarias son personas que llegan a adquirir ese carácter, cuando reúnen los requisitos establecidos en las Leyes y demás normas subordinadas aplicables, y mediante los procedimientos establecidos con anterioridad para ese efecto, en caso contrario resultan usurpadores que pueden incurrir en la comisión de delitos y faltas administrativas. 

Los actos de las autoridades universitarias deben estar invariablemente fundados y motivados.

Nadie puede llegar a ser “autoridad” mediante un procedimiento contrario o distinto al establecido en la Ley Orgánica, o si no reúne los requisitos establecidos en la Ley, eso es ilegal y derivaría en la nulidad de los actos del así nombrado y en responsabilidades para el mismo y los infractores que lo hayan nombrado, de mala fe,  en violación de las Leyes y demás normas aplicables.

Las autoridades universitarias tampoco pueden establecer criterios de interpretación de las normas internas contrarios a la Constitución, tratados, Leyes, Jurisprudencia vigente, o notoriamente antijurídicos, porque en tal caso resultarían anticonstitucionales e ilegales. Por el contrario, en tanto que “autoridades”, están obligadas a hacerlo, en todo tiempo para brindar la protección más amplia del las personas que integran la comunidad universitaria.

CPEUM.- Art. 1, segundo párrafo…

Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia

Cuando una Autoridad Universitaria obra en contravención de la Constitución, de la Leyes o Reglamentos internos de la UAM, no es la Universidad actuando en uso de su “Autonomía”, no es un representante de la Universidad, sino un simple transgresor que abusa de su cargo y que, de acuerdo con la gravedad de la falta, puede quedar sujeto a juicio, separado del cargo y recibir las sanciones que le correspondan.

Cuando una autoridad universitaria con sus actos u omisiones viola los Derechos Humanos, puede ser demandada mediante el Juicio de Amparo y recibir sentencia condenatoria obligándola a respetarlos, sin que lo con anterior se viole la “Autonomía Universitaria”, igualmente, si las autoridades pluripersonales como el Colegio Académico o los Consejos Académicos, o unipersonal como el Rector, expiden una norma reglamentaria, general o particular, que vulnere o restrinja los Derechos Humanos, puede quedar sujeta a demanda mediante el mismo juicio.

El nombramiento de Rector en la UAM Azcapotzalco.

En este proceso, establecido expresamente en la Ley Orgánica de la UAM, y complementado en su Reglamento Orgánico, algunas personas que fungen como autoridades universitarias han actuado al margen del Estado de Derecho, violando la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los Derechos Humanos, la LOUAM, el ROUAM y demás normas internas.

El marco jurídico interno que rige el proceso para la designación del Rector de la Unidad Azcapotzalco de la UAM es el siguiente:

Directamente:

LOUAM.- ARTICULO 11. 

Corresponde a la Junta Directiva

II.- Nombrar a los rectores de las ternas de candidatos que le presente el Rector General de la Universidad, quien las formulará de la lista de cuando menos cinco personas que deberá proponerle el Consejo Académico de cada unidad universitaria;

ROUAM.- ARTICULO 41-1, PENÚLTIMO PÁRRAFO, 

En caso de que la Junta Directiva considere que alguno de los aspirantes no cumple con los requisitos legales, que la argumentación no contiene los elementos indicados, o que no se sustenta la integración de la terna, señalará las objeciones y las notificará de inmediato al Rector General, quien las analizará y dará respuesta fundada y motivada dentro de los cinco días hábiles siguientes, la cual será definitiva.

Indirectamente:

LOUAM.- ARTICULO 13

Corresponde al Colegio Académico:

II.- Expedir las normas y disposiciones reglamentarias de aplicación general para la mejor organización y funcionamiento técnico, docente y administrativo de la Universidad;

IV.- Conocer y resolver los casos que no sean de la competencia de ningún otro órgano de la Universidad;

ROUAM.- ARTÍCULO 62.

Corresponde al Abogado General:

II.- Asesorar a los titulares o miembros de los órganos e instancias de la Universidad en materia legal y de consulta sobre interpretación de la legislación nacional y universitaria.

Los dos Procesos existentes para designar Rector de la UAMA:

Para el nombramiento de Rector, en la UAM Azcapotzalco, se dieron dos procesos:

El primer proceso, aun vigente, tuvo una primera parte apegada a la LOUAM que se dió de la siguiente forma:

I.- El Consejo Académico, en consulta y con aprobación del Abogado General de la UAM,  elaboró una lista de cinco personas y se la envió al Rector General (anterior).

II.- A partir de esa lista, el Rector General (anterior) elaboró una terna y se la presentó a la Junta Directiva.

III.- La Junta Directiva, en sesión formal, aprobó por unanimidad la Terna que le fue enviada por el Rector General (anterior) y convocó a la Comunidad Universitaria para una “auscultación”. 

Hasta este punto, todo transcurrió con apego a la LOUAM.

Irregularidades en el primer proceso que dieron lugar a otro segundo: 

A partir de ese momento, se sucedió una serie de violaciones de todo tipo en contra de la Constitución, la Ley Orgánica de la UAM, su Reglamento Orgánico, indignas de las autoridades de alguna Universidad Pública Autónoma, en la que además se imparte la carrera de Licenciado en Derecho en dos de sus planteles: Azcapotzalco y Cuajimalpa.

Las violaciones cometidas por la Junta Directiva, la Rectoría General (en funciones) y el Colegio Académico en apretada síntesis son:

De la Junta Directiva (4)

Primero, dentro del primer procedimiento, la Junta Directiva “revocó” unilateralmente un acto jurídico que había realizado por unanimidad en una de sus sesiones: aprobar la Terna que le envió el Rector General (anterior), “no la objetó”, la revocó”, y esa “revocación” la realizó, según ese mismo órgano afirmó, primero como resultado de  una pesquisa que hizo al margen de la ley, porque no tiene atribuciones para fiscalizar oficiosamente; 

Segundo, lo hizo fuera de tiempo establecido en las normas; 

Tercero, no fundó ni motivó sus objeciones de la Terna ante el Rector General (anterior), y mencionó la realización de un convenio de reposición con el, que jamás exhibió;

Cuarto, desconoció la ratificación que con carácter definitivo hizo el Rector General (anterior) Art. 41-1 ROUAM; 

Quinto, se erigió sin Derecho en tribunal especial para juzgar la legalidad del proceso en el Consejo Académico de la Unidad Azcapotzalco; 

Sexto, consultó a un despacho externo especializado en temas electorales, ignorando la competencia del Abogado General de la UAM y, 

Séptimo, no objetó a ninguno de los integrantes de la Terna, aun vigente, por incumplir los requisitos establecidos en las normas Legales,

Octavo, violando el Derecho Humano de los integrantes de la Terna a ser oídos y vencidos en un procedimiento y conforme a las Leyes expedidas con anterioridad, antes de privarles de su derecho, lo que se conocía antes de las reformas Constitucionales del 2011, como “la garantía de audiencia”, solicitó que se repusiera todo el procedimiento.

Es pertinente hacer notar que ninguno de los integrantes de la Junta Directiva que realizo todas estas actividades y valoraciones esencialmente “jurídicas” son profesionales del Derecho.

En el segundo procedimiento, realizado completamente al margen de la LOUAM, la Junta Directiva:

Primero, pasó por alto las atribuciones del Consejo Académico de la UAM Azcapotzalco que ratifico a la terna del primer proceso (5), y 

Segundo, designó como Rector de la Unidad Azcapotzalco, a una persona que no reunía los requisitos por haber desempeñado varios cargos “de tiempo completo” simultáneamente con el de Académico Investigador de tiempo completo en la UAM, algo de lo que pudo haberse informado con una sencilla búsqueda en google, o atendiendo a las voces de la Comunidad Académica de la UAM-A que lo señalo en distintos foros.

Hay evidencia documental de que el Rector de la UAM Azcapotzalco que recientemente renunció, trabajo en el INE, con una persona de apellidos Valdez Ugalde, presumiblemente hermano de un miembro de la Junta Directiva con los mismos apellidos y oriundos del mismo Estado, Chihuahua.

Finalmente, en la auscultación recientemente realizada en la UAM-A para ahondar sobre la renuncia irrevocable del Rector que designó y que no cumplía los requisitos legales, los integrantes de la Junta Directiva dijeron no estar enterados del Juicio de Amparo que se sigue por el primer proceso legal, no obstante que es parte como Autoridad Responsable. Lo anterior es sumamente grave: ¿quien le oculta información delicada y trascendente a los miembros de la Junta Directiva?.

Del Rector General (actual) (6)

Como organo personal:

En el primer proceso fue omiso en exigir a la Junta Directiva que se ciñera a la Ley y designara al Rector de la UAMA a partir de la Terna antes aprobada por ella, como lo establece la LOUAM.

Como presidente del Colegio Académico

Primero, tomando como base una análisis jurídico del autor de este artículo mediante el que se evidenciaron las fallas jurídicas cometidas por la Junta Directiva, el Rector General (actual), enlistó una serie de irregularidades administrativas de vigésimo orden, sin comprobar, 

Segundo, sobre esas especulaciones de irregularidades normativas, se concluyó la existencia de un conflicto de interés entre el Rector General (anterior) y la Junta Directiva; 

Tercero, a partir de esas hipótesis infundadas e inmotivadas, el Rector General (actual), propuso al Colegio Académico que preside integrar una Comisión que concluyó sus trabajos en el mismo sentido que el despacho privado consultado ilegalmente, sumando ademas una aberrante “recomendación” a los miembros de la Terna aprobada para que renunciaran a sus Derechos Humanos, que ante la presión universitaria, se eliminó.

Del Colegio Académico 

El Colegio Académico de la UAM lo preside el actual Rector General:

Primero, ignoró todos los argumentos jurídicos, fundados y motivados, pronunciados por los expertos en la materia dentro de la Academia de la UAM sobre las violaciones cometidas por la Junta Directiva;

Segundo, se hizo complice de la Junta Directiva en todas las violaciones a la Ley cometidas en el primer proceso, y dio entrada a la opinión del despacho externo de abogados, ignorando lo dispuesto en la LOUAM;

Tercero, sin fundamentar ni motivar jurídicamente su resolución, resolvió “por votación” que si existía conflicto entre el anterior Rector General y la junta Directiva; 

Cuarto, violó la norma establecida en la LOUAM sobre la “desconcentracion funcional y administrativa” y quiso instruir al Consejo Académico de la UAM Unidad Azcapotzalco para que iniciara un nuevo procedimiento para designar rector de esa Unidad;

Quinto, ante la fundada y motivada negativa del Consejo Académico para abrir un nuevo proceso, el cual en cambio ratificó la primer quinteta y exigió que en cumplimiento de la Ley se respetara la Terna y se nombrara Rector a partir de ella;

Sexto, convocó a una Sesión para analizar la fundamentaron y motivación de la objeción del Consejo Académico de la UAM Azcapotzalco, en la que en vez de un análisis serio y de altura, dió lugar a todo tipo de argumentos frívolos e improcedentes, ajenos a la Ley y a la lógica jurídica, para concluir que existía otro nuevo conflicto entre el Consejo Académico de la UAM Azcapotzalco y la Junta Directiva con el fin de aprobar un proceso al margen de la LOUAM;

Séptimo, contraviniendo la Ley, con base en una norma reglamentaria, fabricó un proceso completamente ilegal para salvar la objeción del Consejo Académico de la UAM Azcapotzalco:

De acuerdo con el artículo 11 de la LOUAM, las partes en el proceso son exclusivamente:

a.- La Junta Directiva: nombrar al Rector de la unidad;

b.- El Rector General: presentar Terna de candidatos a Rector de Unidad ante la Junta Directiva, y

c.- Formular la lista de cuando menos cinco personas al Rector General para que elabore la Terna.

Octavo, violó la LOUAM al erigirse como parte del anterior proceso, y

Noveno, violó la LOUAM al usar un artículo del ROUAM como fundamento para fabricar un proceso en contravención a lo dispuesto en el citado artículo 11 de la LOUAM.

Conclusiones:

Las personas que encarnan algunos puestos de autoridad en la UAM se han conducido ilegalmente como si fueran “soberanas”, violando los Derechos Humanos reconocidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como el proceso establecido en la Ley Orgánica de la UAM y el ROUAM.

Las autoridades universitarias tampoco son “autónomas”, la Autonomía le fue otorgada a la Institución de Educación Superior llamada Universidad Autónoma Metropolitana.

El resultado de todas esas violaciones, sucedidas a lo largo de ya quince meses, ha producido resultados lamentables y vergonzosos: el peor de todos, la renuncia “obligada” de quien nombraron Rector de la Unidad, una académico investigador, “de tiempo completo”, por cobrar simultáneamente cuando ocupaba esa plaza universitaria, en otros varios lugares. 

La Universidad Autónoma Metropolitana ha sufrido un injustificado demerito en su marcha y prestigio: ante la Comunidad Universitaria y ante el Pueblo Mexicano, por el ilegal accionar de esas personas que se desempeñan como “autoridades universitarias”.

Es tiempo que tales “autoridades universitarias” recapaciten, respeten el Estado de Derecho, Nuestra Constitución Política y la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma Metropolitana.

Se educa con el ejemplo, y la UAM debe apegarse a los principios que el artículo Tercero Constitucional establece en su segundo párrafo:

La educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente, todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria, el respeto a los derechos humanos y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia

Tiempos de cambio se viven en nuestra República que demandan que las mentes mas lúcidas de la UAM aporten alternativas de solución a los enormes problemas que nos aquejan, y que la comunidad universitaria, en particular la estudiantil, se sienta motivada por el proceder ejemplar de sus “autoridades universitarias”.

El respeto irrestricto a la Constitución, a los Derechos Humanos y a la LOUAM deben prevalecer sobre los intereses hegemónicos de algunos grupúsculos que miran a la UAM como si fuera de su propiedad particular.

Respetuosamente sugiero a las “autoridades universitaria”, reparar el daño de la mejor forma posible: nombrar al Rector de la Unidad Azcapotzalco de la UAM, a partír de la Terna vigente, cuyos miembros nunca han sido objetados.





Antonio Díaz Piña

Twitter: @adiazpi





(1).- Carpizo McGregor Jorge; Autonomía Universitaria; Diccionario Jurídico Mexicano, Tomo A-CH; IIJ-UNAM, Primera Edición; México, 1995; págs. 282,283.

(2).- Sobre el tema de los “Reglamentos Independientes”, ver: García de Enterría, Eduardo y Ramón Fernandez, Toas; Curso de Derecho Administrativo; Ed. Cívitas, Madrid, España; Séptima Edición; 1996; paga. 200 y 201. 

(3).- https://es.wikipedia.org/wiki/Soberanía

(4).- Para una información mas amplia del primer proceso, ver https://adiazpi.blogspot.com/2017/11/por-la-defensa-de-la-autonomia.html

(5).- Sesión del Consejo Académico de la UAM Azcapotzalco ratificando la lista de cinco y la Terna 

https://adiazpi.blogspot.com/2017/11/sesion-del-consejo-academico-de-la-uam.html




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