Final

Me entregué completamente a un amor, no me importaba el futuro, tan solo quería vivir el presente y disfrutar lo que se me presentaba cada día. El amor me segó, no me dejo ver con claridad esa realidad que de golpe me atacó, el cielo era gris, pero yo me aferraba que aun era soledado.

 

. El amor me segó, no me dejo ver con claridad esa realidad que de golpe me atacó, el cielo era gris, pero yo me aferraba que aun era soledado.
Cuando me di cuenta que las miradas caían, quise solucionar esa situación, pero ya era tarde, tomo  su decisión y no pude  hacer nada.

La desesperación era tan grande que intentaba hacerle recordar lo que hice por él y la forma en que lo quiero, pero, palabra tras palabra, tan solo eran inútiles, yo debía bajar de su coche y embarcar mi camino.  Me quede con ganas de un beso, aunque fuera el último, aunque no sientiera más que lastima, mi corazón exigía, pero el razonamiento me detuvo.

Al regresar a casa, solo me tire a la cama, llorando e implorando que regresara, aunque inútil y devastada, intentando lidiar con mis sentimientos.

Ese final no solo era de nuestra relación, ese final fue la despedida a todo lo que nos unía y amábamos. Siempre lo tendría tan cerca que podría buscarlo, pero solo me había convertido en un fantasma, escondiéndose para desaparecer en los escombros del recuerdo.

Debía buscar otra vida, otra rutina, otra alternativa para volver a ser feliz, aunque sería un camino largo y lleno de espinas… aun me quedaba un poco de fuerza para avanzar.

Y si algún día  tendré el valor de verle de nuevo, será por casualidad cruzando en nuestros caminos como total desconocidos y desviando la mirada, esa mirada que una vez me pertenecía y lo perdí. 

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales