Confesiones de una emprendedora

Uno de los factores más difíciles en el emprendimiento se debe a las cuestiones emocionales, como ya sabemos enfrentaremos retos etc. Pero nadie nos dice que encontraremos muchos golpes a la autoestima, y especialmente si eres mujer y todos los cambios hormonales y si luchas para que te reconozcan como empresaria pues es aún más difícil.

 

. Pero nadie nos dice que encontraremos muchos golpes a la autoestima, y especialmente si eres mujer y todos los cambios hormonales y si luchas para que te reconozcan como empresaria pues es aún más difícil.
 

Me da mucho gusto contarles, que en medio de la crisis económica que estoy atravesando y luchando por sacar a delante mi sueño, hablando con un Maestro de la Universidad Ing. Alejandro Méndez Iturbide me hacía reflexionar un poco, “que sería el éxito, sin conocer el camino hacia él”. Cuántas veces hemos pensado en que queremos que nuestro negocio sea el más grande y exitoso pero que hay antes de alcanzar el éxito.

Y viene a mi mente la historia de la marca de pollo que tanto vende, si ese hombre no hubiera tocado fondo, sin casa sin dinero y con lo único que sabía, cocinar; es verdad nadie puede conocer el éxito sin haber andado por la senda tan dura y espinosa que lleva a él.

 

Para valorar lo que en un futuro vendrá hay que pasar este camino difícil y estrecho en los que en muchos momentos piensas que debes botar e ir por algo más seguro, y de repente cuando más abatido te sientes, te das cuenta de cuanta gente admira lo que estás haciendo, unos por intentar emprender, otros por tratar de llegar al éxito, otros por trabajar, otros por lo que has aprendido, otros porque no te has dejado vencer, otros porque todos los días salen con una sonrisa a enfrentar el mundo.

 

Y muchos dicen: es que tú ya eres muy fuerte, y hoy quiero confesarles “no, no soy muy fuerte” soy necia, soy tenaz, soy competitiva, soy honesta, soy trabajadora, soy obstinada, etc. Pero sobre todo la única razón por la que hago esto, es que me gusta siento pasión por lo que hago, quiero ver rostros de mis clientes satisfechos con lo que hago y mejor aún dispuestos a pagar por lo que hago.

 

Pero soy como todos los demás, me desanimo, me pongo triste, lloro, hago rabieta, me derrumbo, pero sufro la metamorfosis por la noche, me rehago, me reinvento y me convenzo a mí misma de que si puedo, de que voy a salir adelante, no lo tomen a la ligera si creen en ustedes mismos y cada mañana se lo repiten enfrente de un espejo, por ley física atraerán el éxito, no importa lo que digan o crean los demás importa lo que ustedes creen, si su espíritu realmente es emprendedor no se dejaran vencer, no les importara lo que la gente piense, solo importan ustedes, al final quien da su esfuerzo y su trabajo por sus proyectos son ustedes.

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales